Nuestro cronista fue terminante con la presentación de los sónicos en el Luna Park. Aquí, las razones de semejante afirmación.
Acordes estridentes, animación computada, luces estrambóticas, efectos especiales... glamour sentimental retro heroico de la primera hora... No es un video juego: es Babasónicos en el Luna Park.
Sonico Beatniks... desfachatados verdaderamente... Podríamos calificar a Babasonicos como los paladines del estoicismo ecléctico, que habiendo arrojado la primera piedra del "el rock también es glamoroso" dan por sentada (quizás hasta autografiada) la Biblia del Starduzziisssmo Argentino.
Un Dargelos transformista, un Babasónicos devorando el escenario, para un Luna Park lleno; dieron comienzo a lo que podemos catalogar sin medias tintas como El Show del Año. Y claro, aquí los murciélagos del parangonismo echarán sus afilados colmillos contra mi crónica tildándome de favoritista... pero cómo definir un sonido estupendo, una puesta en escena semi robótica, perfectamente sincronizada y con más idea que tecnología? Un escenario sembrado de luces y efectos, un repertorio sangriento y devorador... un publico fiel, danzante, emocionado + un Babasonicos más que intenso. Que no escatimó presencia y sentimentalidad Argentina.
Deléctrico dio el puntapié inicial. Jessico era la excusa. Jessico por todas partes. Jessico hasta el final... Balada con olor a Jessico, Tecno filoso... devenidos a Depeche Mode argentos, pero aun más pretenciosos y con menos lisergia en sus bolsillos, Babasonicos demostró que la popularidad y el desprejuicio musical van de la mano hacia la membrecia del talento.
En síntesis, 9 Rafas y Medio.