El cierre tuvo a Charly García como invitado de Turf, a Babasónicos y a La Portuaria.
 Turf en vivo
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A horario como de costumbre arranco lo que por ahora es la última fecha del Parque Rock Festival. La primer banda en pisar el escenario fue La Portuaria. Pop, simplemente pop, llano sin puntos sobresalientes, demasiado mesético para un banda que supo cautivar al público a mediados de los '90.
Una frase hecha: las segundas partes nunca fueron buenas. Será que La Portuaria está pasando por eso, porque realmente extrañó ver a un Diego Frenkel tan inmóvil, inclusive en clásicos como "Selva" o "El bar de la calle Rodney". Hay que esperar viene disco nuevo a lo mejor soplan vientos de cambios (otra frase hecha).
Joaquín y compañía al tablado, todo parecía que sería otra tarde noche tranquila para los Turf, la gente sentada aplaudía cada tema y coreaba los que sabia, hasta que...
Alguien dijo las palabras mágicas "Say No More", y como salido de una pelota de Coca Cola apareció Charly. Sí sí, Charly García y así como si alguien hubiera conectado lo asientos a 220, la gente se paró arriba de las sillas y empezó otra fiesta.
Ecléctico, con viola en mano, se adueñó del centro del escenario, tocó dos temas (entre ellos Chiquilin), pero se quedó con ganas de más, y sin que nadie le contradijera, arrancó con un cover de The Who que duró aproximadamente 8 minutos. Desafío superado para Turf el de mantener a la gente de pie a costa de rock n' roll y buna música.
Sónico, mucha fuerza y escena. Decir esto es redundante si hablamos de Babasónicos, un show de una hora que dejó a sus fans, que fueron muchos, con ganas de más.
Musicalmente eligieron como la mayoría de los grupos que pasaron por el Parque de la Costa clásicos de la banda o bien clásicos del público. Un público disímil que variaba desde la vestimenta hasta las edades. Mucho alternativo, muchas gafas de moda, poco descontrol y un Adrián Dárgelos que solo se animó a saltar un poco y a bailar como nos tiene acostumbrados. En definitiva, habrá que ver qué propone Babasonicos para su próximo show en Obras.
Todo cierre merece una conclusión. El Festival mostró altibajos y poco público en general, ya que las bandas seleccionadas fueron grupos que mueven mucha gente.
El lugar, mas allá de lo pintoresco y turístico, no es el indicado para estos menesteres. También habría que reveer el precio de la entrada (no todos aprovechan los juegos), y la lejanía del lugar con respecto a la Capital.
Para destacar a las empresas organizadoras, que siguen apostando al rock y esto es bueno, muy bueno.