Bahiano y compañía llenó el estadio nuevamente, para tocar dos horas y media sin parar.
En su tercera presentación en el estadio Luna Park y con entradas agotadas nuevamente, Los Pericos convocaron a miles de almas que no pararon de saltar y cantar durante las dos horas y media que duró el show.
El repertorio incluyó 36 temas entre los que hubo varias sorpresas con canciones que hacía mucho que no tocaban y con varios invitados de lujo. La escecografía fue la misma que en los anteriores shows, con el nuevo Robledo dibujado en el fondo del escenario y con la tapa del nuevo CD "Dede Cero" como telón.
Babel y Complicado y aturdido fueron los temas que dieron inicio a la fiesta perica, en la que no faltaron las banderas y las bengalas que le dieron un toque de color extra al espectáculo. Luego se escucharon Home sweet home, Cerca de mi, Mystic Love, Runaway y Párate y mira, entre otros.
En mitad del recital hubo un pequeño show acústico en donde se sentaron todos alrededor del Bahiano y tocaron Días de sol, Bolero (con la compañía de Horacio Aveldaño en la guitarra), Pupilas lejanas y Waitin'.
Entre los invitados estuvieron presentes Ciro Pertusi (cantante de Attaque 77) en Desigual, Cucho (Los Auténticos Decadentes) en El Ritual de La Banana y dos ex integrantes de la banda (Martu y Hernán) en Movida Rastafari.
El final del show fue con una lluvia de plumas y su ultimo corte Casi nunca lo ves (el video clip esta por salir en estos días).
Tras unos minutos de espera, Los Pericos subieron de nuevo al escenario a tocar los bises que tenían pensado. Desde cero, Movida Rastafari y el Ritual de la Banana (tema que es considerado junto a "Nada que perder" como los "himnos" para la gente que los sigue desde hace años).
En la despedida de la banda se pudo ver a los integrantes muy contentos por el cálido show que brindaron. Hasta se pudo ver a Juanchi (guitarrista) con una bandera de Jamaica que le dio el público que decía Casa Pericos colgada de sus hombros.
La perla negra de la noche según la gente fue la falta de campo. Pero pese a eso y después de dos horas y media que duro el show, se fueron contentos y con la esperanza de volver a verlos dentro de poco.