Presentó su primer trabajo solista a sala llena. Sonido prolijo y palabras sinceras, Iván Noble mostró sus “Preguntas Equivocadas”.
 Iván en Córdoba foto: www.ivannoble.com
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El “Mudo” de la tele soltó su lengua en Córdoba. En un show prácticamente íntimo e interactivo, Iván Noble fue presentando uno a uno los temas que componen su última placa: “Preguntas Equivocadas”.
Los fulanos de nadie, que con sus remeras recordaban épocas pasadas, fueron colmando la sala mientras Taxi Blues (Córdoba) interpretaba un tema de Bon Jovi. La platea casi llena y los palcos semi poblados. Con caritas de sorpresa, un puñado de chicos esperaban impacientes en sus butacas la salida de “la estrella”, mientras papá y mamá buscaban entre sus cosas un babero porque el nene les salió roquero.
Promediando las 22:30 se levantó por segunda vez el telón del teatro. En el escenario se ubicaban el bajista Beno Guelbert (ex Zimbabwe, Clap, Man Ray, Las Pelotas, etc), el baterista mexicano Fernando Torreblanca, Ariel Lobos, un viejo amigo de Noble, en guitarra; y Sufián Cantilo a cargo de pianos, teclados y programaciones. Con su guitarra electro-acústica, Iván se subía a las tablas con viento en proa.
Uno a uno fueron cayendo los temas de su nuevo disco: Un minuto antes de dejar de quererte, Respirar, Tocado, Argentinamente.
“Hacer canciones viejas es como encontrarte con una vieja novia que uno tuvo pero que se hizo las tetas: es la misma, pero no. Vamos a mostrar la silicona de esta canción…”, dijo Noble al público y de ese modo llegó el primer “clásico” de la noche: Rómulo y remolo.
Durante todo el show mantuvo un diálogo fluido con la gente, cosa que fue posible debido a la muy buena acústica del lugar que permitió que hasta el más mínimo comentario llegara a los oídos del cantante. “Unos de los motivos por los que me gusta tocar en estos lugares es porque parece como estar en el living”, dijo el artista al respecto.
Se sinceró cantando A los abrazos con los malos modales y le cantó a su esposa (Julieta Ortega) Amor a tercera vista. Reversionó Jueves cobarde y respondió algunas Preguntas Equivocadas para luego traer a Spinetta al escenario de la mano de uno de sus grandes obras maestras: “Hacer canciones de otro es un riesgo realmente porque nadie las puede hacer mejor que las personas que la hicieron, sobretodo si esa persona es un grande. Pero son riesgos que a veces uno tiene ganas de asumir. Yo no estaría arriba de este escenario si no hubiese escuchado durante muchísimos años rock nacional. Y tenía ganas de hacer esta canción de uno de los padres del rock nacional. Así que ojalá les guste esta versión mía”, le dijo a su público antes de interpretar Seguir viviendo sin tu amor.
La lista de temas continuó con No cuentes conmigo, Hasta estallar y una canción “dedicada a todos esos amores que tienen la eternidad de un instante, y a todas las chicas que se quedan a dormir en la casa de uno en la primera noche”: Princesa tibia. Sapo de otro pozo trajo nuevamente el fantasma de los Caballeros de la quema y las Malas compañías se hicieron presentes sobretodo en la memoria del público: en la introducción previa al tema Iván decía: “Uno conoce gente que no hubiera apostado dos pesos por conocer hace mucho tiempo, y eso es un viaje muy raro porque tenés la oportunidad de estar codo a codo con una persona que antes la tenías en los posters o en los discos”, un muchacho en el público gritó “Palito” despertando carcajadas a lo que el artista respondió: “si supieras los asados que hace”.
Luego de las bromas y los aplausos, Oxidado fue el tema elegido para amagar el final del show, al que le siguió la invitación a buscar luces encendidas en el próximo bar y la morocha que despierte deseos. Dejás la cara y te vas marcó el cierre definitivo y los espectadores se fueron marchando poco a poco.
Para Noble la noche terminó en un bar del ex mercado de abasto donde Gillespie brindaba su espectáculo. Recostado en la barra del bar, nos comentó: “La pasé bárbaro, presenté el disco nuevo más canciones viejas, y la pasé bárbaro. Yo lo disfruté mucho, espero que la gente también. Creo que si, ojalá sirva para venir mucho más seguido a Córdoba”.
Sobre la recepción de Preguntas Equivocadas dijo: “El disco nuevo salió hace 5 meses y va muy bien dentro de lo que es la industria hoy en día. Estamos tocando bastante seguido en una especie de gira por distintas ciudades del país. El mes que viene tenemos que hacer un video nuevo y el 26 presento el disco en Buenos Aires en el Teatro Opera”, haciendo un resumen de lo que será el trajín de los próximos días.
Remarcando que para él este proyecto solista es un desafío, nos explicó que “la cosa distinta fundamental, es tener que tocar con otros músicos” y señaló: “Tenés que empezar un poco de cero… da un poco de miedo pero entusiasma también. Es acostumbrarse a otra gente, a otro sonido, en eso estoy y por suerte estoy pariendo todo eso en los escenarios. Es como una vuelta de página, no se si es empezar de nuevo, pero por un lado si lo es”.
Algo para recalcar es que, si bien los temas de Caballeros siguen sonando en su repertorio, ha logrado introducirle cambios a su estética musical. Con un marcado aporte de Sufián Cantilo, el sonido de la banda resalta el uso de los teclados que es una de las diferencias más importantes con respecto al pasado de Noble en los ‘90s.
Un show donde no faltó el diálogo con la gente, tan fundamental para establecer esos lazos de camadería con el público, donde el ex Caballeros de la Quema pudo llevarse la certeza de que su propuesta en Córdoba echó raíces y sigue creciendo.