El pasado viernes 18 se presentó en Córdoba Miguel Botafogo, junto al organista hammond Deacon Jones. El espectáculo tuvo lugar en el teatro Real, de la capital cordobesa, y asistió una gran concurrencia.
Botafogo demostró sus dotes de showman, en la participación constante que le dio a su público; por otro lado se dio a la improvisación en cuanto sus fanáticos lo requirieron.
Es para destacar el consabido ritual de prestar su guitarra a los músicos espectadores para que también puedan lucirse. En este caso, el hecho contó con una gran predisposición y entusiasmo, que terminó por consagrar al blusero en la docta.
Deacon Jones mostró sus habilidades y dejó bien claro el por qué de su apodo: "el embajador del blues". De esta forma le otorgó a la noche un color azul con olor a Missisippi. Cabe destacar que es la primera vez que conoce al público del interior del país, la última vez que vino fue invitado por Pappo y juntos tocaron en Buenos Aires.
Por último, no debe dejar de mencionarse a las bandas cordobesas que hicieron el soporte esa noche: Los retratos de Belluci y La vagabunda y sus perros sucios. Si bien sufrieron lo que implica preceder a un músico como Botafogo, hicieron un muy buen trabajo y contaron con el aplauso del público, especialmente la última banda mencionada, para la cual la sala se puso de pie.
Este espectáculo se está ofreciendo en otros puntos del país, como Misiones, Neuquén, San Juan, Mendoza; es una gira de nivel internacional y realmente vale la pena verla, ya que gusta tanto a fanáticos del blues como a quienes no lo son.