Noticias


16.10.2003.-

Las confesiones de Leo García

El músico cree más que nada en la calma zen y no le duelen tanto las críticas adversas como ser rechazado en el amor.



Leo García abre el ciclo de la Canción Perfecta, junto a los mendocinos Peter Júpiter. García hace poco estuvo por aquí, tocando en el shopping, en un show case que lo mostró en su aspecto más cancionero, él, su guitarra, "la palabra y la melodía, algo muy importante para el rock nacional". Ahora viene con Imparciales, la banda con la que ha recogido elogios en base a un pulso que supera los sonidos de la formación tradicional de rock, según la descripción orgullosa del propio cantante.

Tenemos un teléfono para ubicar a Leo García que da constantemente ocupado. A punto de perder la paciencia nos enteramos que hay una justificación. Faltan unos días para que el cantante se presente en el Quilmes Rock y está ultimando detalles junto a su manager, Aníbal. "Los nervios ya vendrán pero por ahora voy muy tranquilo. Es que voy a estar al lado de monstruos", dice. Monstruos que él admira como Gustavo Cerati o Virus y bandas de amigos de los que además, es un fan incondicional, Adicta y Miranda!

García tiene un tono afable y todo hace pensar que dejó el casete de lado, algo que no es muy habitual en los músicos que ya han logrado cierta trascendencia y manejan un falso profesionalismo. Uno tiene la sensación de que contestan sobre sus cosas como si estuvieran enumerando una lista de supermercado. No es el caso del músico de Moreno. Se lo nota apasionado y preocupado por que entendamos que pasa por su cabeza aunque como él mismo dice: "la mejor forma de entenderme es escuchar mis canciones". Esta nota, recorre las afirmaciones de quien cree más que nada en la calma zen, se reconoce como un eterno fan y no le duelen tanto las críticas adversas como ser rechazado en el amor.

-¿Cómo será el show?

- Ahora vuelvo con la banda y será otra cosa. Voy a tratar de hacer todas mis canciones del modo más directo posible. Es muy importante estar con Imparciales, tiene que ver con mis raíces, son de Moreno igual que yo. No tenemos una actitud de grupo de rock, más que nada tiene que ver con la música negra, con el sonido en vivo y ese toque de pandilla y el reencuentro que tuve con ellos. Es un buen momento para mí para desplegar mis temas. Estoy más calmo, en otro momento fui más ecléctico.

- ¿Más calmo?

- Es que cometí algunos errores. Entonces aprendí que vivir es caminar sobre una cuerda floja pero hay que divertirse y, al mismo tiempo, mantener el equilibrio. Al mismo tiempo me di cuenta de que quiero seguir arriba del tren y en la música pop, debo ser agradecido por todo lo que tengo, tener aceptación, ser escuchado... Hay millones de personas que querrían tener lo que yo tengo.

-Esa idea se refleja muy bien en el espíritu de Reírme más.

- Es una ostentación de alegría pero también es muy zen. Apuesta a no vivir a costa de las necesidades, aprender a ser feliz con lo que uno tiene pero también saber que todas las cosas acaban en algún momento. Si uno ama a alguien eso se va a terminar, la muerte también llega y la vida es una sola. Al final te hacés un montón de dramas y la vida se va en eso.

- ¿Y qué deseos no podés manejar?

- Cuando quiero cosas para mí, cuando me pongo egocéntrico y quiero que el público se enamore de mí. Esas cosas me hacen sufrir mucho, también cuando hago algo por debilidad o culpa.

- En Basta de mí hay una idea de hartazgo. ¿Te cansás de verte y escucharte todo el tiempo?

- Sí, totalmente. Estamos trabajando mucho. La vida se vuelve las fotos, los videos y vamos para un lado y otro, la difusión... Te cansa, es una suerte de estrés y a veces me caigo. Pero pasan cosas que me levantan, como encontrarme con amigos. Igual, es algo que tengo que aceptar. Si en un futuro quiero crecer más el ritmo va a ser peor. No me va a quedar otra que aprender a quererme. Además aprendí de qué se trata esto, hay una rutina: componer, grabar y salir a tocar.

- En tus discos siempre están presentes las canciones de amor y ahora del amor no correspondido...

- En mis historias de amor siempre fui el que me enamoré primero, me obsesioné y sufrí mucho. Todo eso lo volcaba en la música. Después me enamoraba de nuevo, sufría y seguía adelante hasta que salía otro disco (risas). Siempre fui al que le dijeron basta. No sé que pasará el día que venga alguien y me diga: "me enamoré de vos", aunque los fans me lo digan. Pero cuando salgo de una relación me doy cuenta que tengo que quererme más para que no reflote ese costado tan débil y melancólico que siempre surge en mis canciones.

- ¿Y alguna vez hubo algún fan?

- Bueno, Romance habla de eso. Está dedicado a un fan que se había enamorado de mí; (cita un fragmento): “Creo que el mejor modo de conocerme es a través de mis canciones: soy una persona desesperada que busca afecto como todo el mundo”.

- Es raro aceptar eso que decís cuando la mayoría de tus letras son de otro, del periodista Pablo Schanton.

- Pablo es uno de mis mejores amigos y confidentes. A veces hablamos por teléfono y termina interpretando lo que le cuento en una canción donde habla de mis temores y alegrías. En realidad, somos tan únicos que a veces nos cuesta más conocernos. Pero esta época necesita que confiemos más en el otro. Y nosotros confiamos en nuestros talentos. Pablo confía en mí como músico y yo en él como letrista. Además tengo la exclusividad de sus letras. Yo compongo cuando tengo la necesidad y hay un par de canciones que son íntegramente mías. Pero soy muy primitivo para las palabras y sino puedo emplear las palabras correctas ¿cómo llego al corazón de otra persona?

- La otra vez te vi en el especial de 10 años de MTV opinando sobre algunos videos como un verdadero experto ¿En el fondo sos un poco cholulo?

- Sí. Si eso implica chusmear o investigar sobre los artistas que me gustan. Si vas a mi casa vas a ver fotos de Gilda, Britney o Cerati. ¡También soy fan de Miranda!, Capri y Adicta. Pero tengo la misma admiración que un sector del público tiene conmigo. Aunque yo soy fan ante todo. De ahí aprendí cómo vestirme, por ejemplo, de ver y admirar a gente como Madonna, Bowie o Federico Moura. En el fondo nunca voy a dejar de ser un fan.

- Un sector de la prensa fue durísimo con la salida de Vos, ¿te dolió?

- Creo que le dolió más a mis amigos. Pero yo no me puedo poner en el lugar del dolor, yo elegí este camino. Nací en Moreno que es un barrio y podría haberme quedado ahí pero me decidí por un proyecto más ambicioso y entendí que en ese proyecto siempre va a ver alguien a quien no le va a gustar lo que hago. Tengo que aprender a seguir a pesar de todo. Además, a mí lo que me amarga más es que alguien no me quiera, las relaciones personales... En el caso del trabajo, ya sé cómo son las reglas del juego. Suben a un artista y lo bajan de golpe. Es muy difícil, por otro lado, aprender a moverte entre los diferentes intereses que hay entre Clarín y Página 12, la izquierda, la derecha, el gusto de un periodista, de otro. En este país estás expuesto a todo eso como artista. Finalmente, es verdad que este disco estuvo más cuestionado que el anterior pero yo siempre fui cuestionado. Creo que en definitiva es algo bueno. El amor- odio se deposita en definitiva, en las personas que más amor tienen para dar. Cuando algo tiene una aceptación rápida y concisa muere en el momento.



Enciclopedia: #  A  B  C  D  E  F  G  H  I  J  K  L  M  N  O  P  Q  R  S  T  U  V  W  X  Y  Z 
Blog.Rock.com.ar: lo último