En los próximos días verá la luz Si, el esperado nuevo álbum de Sui Generis, grabado en vivo en Boca, en el arranque del año pasado, y en el Parque Sarmiento, a fines de ese mismo año, y que también incluye temas en estudio en los que registraron participaciones Mercedes Sosa, Ricardo Mollo, León Gieco, Fito Páez, Pedro Aznar y Gustavo Cerati. Precisamente la versión 2001 de Rasguña las piedras con Cerati como invitado en voz y guitarra será el primer corte de difusión del álbum.
Para ofrecer detalles de este disco, Charly García y Nito Mestre concedieron una entrevista al periodista Sergio Marchi, que rock.com.ar publica en forma completa por gentileza de Universal Music Argentina.
-¿Cómo fue la grabación de este disco?
-Charly: Peliaguda. Porque nunca escuchaba lo que yo quería. No sé, si es por las computadoras, los pro tools o lo que corno fuese, pero nunca tenía el cuadro terminado. Vos grabás 50 canales, pero esas cosas te dejan escuchar 8. Te volvés un fantasma en la máquina: sos una data en un programa y vivís ahí. Pero eso fue hasta que tuve una pelea con la máquina como si fuera 2001, Odisea del Espacio, hasta que me metí adentro y le hice hacer lo que yo quería. Gané.
-Nito: Es como si fuese una película y a los costados un cinerama. Que ahora se llama Imax. O sea la versión original, con los agregados en pantallas adicionales, que en este caso se grabaron en estudio.
-¿Hubo mucho procesamiento del sonido en vivo registrado en Boca y Parque Sarmiento?
-Charly: Yo soy de mucho borrar y grabar. En este caso, cosí las canciones: agarré el estribillo y lo puse adelante. Puse el público de un recital en otro. Le puse público a canciones que no lo tenían.
-Nito: Es un disco en vivo, con acompañamiento de estudio. El efecto que da es muy llamativo, como por ejemplo el comienzo con Cuando ya me empiece a quedar solo. Apenas arranca se me pone la piel de gallina porque me remite directamente a Boca. Incluso hay una pequeña demora entre la instrumentación y la voz, que es el tiempo que tarda el sonido en recorrer el estadio. El público fue tratado como un instrumento como en Mariel y el capitán. En otras canciones fue tratado como público, como Te daré algunas cosas, que me gusta más que la del disco.
-¿Hubo dificultades en el procedimiento?
-Charly: Me llevó mucho trabajo porque no pude grabar como yo quería. Fue como una gira por los estudios; de gira conmigo mismo, porque yo tenía todo en mi cabeza, solo tenía que encontrar el estudio que se adaptara. Los estudios deben ser instrumentos al servicio de uno y de la música y no al revés. Es como si fueras a pintar y cuando vas a pegar una pincelada, el software te para la mano. Siempre te borran, te sacan y te quantizan (proceso que pone en sincronización rítmica determinada figura). ¿Qué sos? ¿Dios?, le dije a todas las máquinas.
-Nito: Hay temas en donde yo le pedí dejar la voz en vivo, porque cuando escuché la grabación quise salvaguardar, casi por orgullo personal, a ese que soy yo cantando en vivo en el año 2001.
-Charly, ¿estás enojado con las computadoras?
-Sería una estupidez: las computadoras no piensan. Pero fueron diseñadas por humanos que no son músicos. No me gusta eso de tener que grabar sí o sí con computadora. A la mayoría sí, obvio: cualquiera puede cantar. ¿Desafinás? Te afinan. Pero cuando viene alguien en serio, la burocracia digital te pone loco. Entonces, ahora la hago mierda a la computadora. Y lo hice. A mí, ninguna máquina me viene a decir que es lo próximo que tengo que hacer. ¿Porqué no me dejan tocar?
-Nito, ¿cómo te llevás con Charly?
-Tenemos personalidades distintas, sabido es. Dentro de Sui, yo soy lo que va más a tierra, y Charly es más volátil. En el escenario, yo estoy cantando al medio y Charly está paseando. En el disco de estudio, él estaba de un lado y yo del otro, pero en vivo buscamos repetir ese efecto de que uno está más quieto que el otro. Buscamos el equilibrio. Pero no es fácil.
-¿Este disco se va a cantar en los fogones?
-Charly: A mí siempre me asociaron con el fogón; no sé porqué ya que nunca fui a ninguno. No me los banco mucho; sé que deben ser con guitarras, pero no me gusta que me asocien con el fogón. Fogón, fogón, qué grande sos. ¿Un asado no podían hacer?
-¿Qué es lo mejor de este disco?
-Nito: Tribulaciones, lamentos, y ocasos de un tonto rey imaginario o no, Rasguña las piedras, Telepática, Amo lo extraño y Cuando ya me empiece a quedar solo.
-¿De dónde sale Telepática?
-Charly: Comenzó con la gira móvil, en Pinamar. Agarré una secuencia de acordes y la repetí hasta que me vino la melodía y la letra. Fue en la época en que Herbert Vianna tuvo el accidente. Ahí le cambió el sentido. Puede ser una canción de revancha, de revolución, de amor, de solidaridad. La letra fue la cacofonía de varias letras superpuestas. Se grabó en Cuba, con los músicos de Pablo Milanés, que me había invitado a ir a cantar un tema en su nuevo disco.
-¿Para quién cantan ahora?
-Nito: Para los pendejos. Cuando muchos suponían que la reunión de Sui Generis era para la gente grande, no se dio así. Los grandes son más nostálgicos, pero los pendejos lo ven con otra mirada a Sui: ellos te tararean los temas de antes, pero saben lo que sucede ahora.
-¿Una frase final?
-Charly: Vivo en el peligro, pero con esperanza.