Con la irrupción desmedida de bandas de pop al mercado under porteño y argentino me sucedió una especie de incógnita respecto a cuál era el modus operandi de la juventud toda a la hora de meditar la tan preciada decisión de formar una agrupación musical. En el caso de géneros conocidos como ser: Rock, Heavy, Blues, Reggae, Pachanga etc o todos juntos... la química es conocida: usualmente son amigos del barrio o amigos del quiosco o amigos del profesor particular o amigos de la hermana de alguno o amigos del conservatorio... En fin... la gama es finita a este respecto. Intuyo entonces que en lo que al pop se refiere la gama podría tener una apertura aun mayor: amigos de la peluquería, diseñadores de indumentaria amigos, amigos del pret a porter o bien sencillamente amigos de yoga que hartos de la sencillabilidad de este mundo, y en pro de la posibilidad de marcar tendencias, deciden conformar una banda de pop. Para ello es necesario confirmar los siguientes requisitos:
Cabello raro: Imprescindible
Ideas descabelladas pero ecológicas: no excluyente
Adoración a Morrissey: fundamental
Androginia: permitida
Conocimientos musicales: no obligatorios
Rasgueo baladistico: condición sine-qua-non
Puesta en escena: más que importante, interesante
Adoración por el dance/trance/house: fatalmente imprescindible
Extraña adoración por los años 70: básica
Tristeza: muy necesaria.
Tal es así que detrás de esta segmentación cuasi segregacionista me encuentro con "Wonderful noches", el maxi de Tan Biónica, banda dance pop por excelencia, fresca y generosa... y qué decirles... conserva todos los tópicos y por ende el disco es divertido. En algún punto, la voz de Chano Moreno Charpentier me remite en las doble "ll" que se suelen pronunciar como "y" al mítico Piti de Viejas Locas... Por supuesto que hay perlas como el bonito Razón perdida y exquisito arte de tapa y el impresionante Frágil... Mucho Pro tools y un magnifico sonido.
Ampliamente recomendable poperos queridos... ¡¡¡ 7 aurelianos biónicos ¡¡¡