Los Ratones Paranoicos abrieron el ciclo que se extenderá por seis fechas, hasta marzo.
Casi media hora había pasado de la una de la madrugada del viernes cuando subieron al escenario los cuatro "músicos estrellas" de la primera velada de esta segunda edición del Santa fe Rock. Pasaditas las 3 de la mañana, la banda en cuestión cerraba su set de puro rock and roll, poco hit y mucha zapada. Liderados por el eterno Juanse y con la actuación siempre destacada del "Zorrito" Von Quintero, los Ratones Paranoicos bajaban el telón y apagaban las luces del estadio de la Universidad Tecnológica Nacional, que se volverán a encender el próximo jueves 12 cuando los "cosquineros" Sr. Brass y Las Pelotas animen la segunda jornada del evento.
Los organizadores, un grupo de jóvenes de la Muncipalidad de Santa Fe, han elevado la apuesta respecto de la edición 2003. Serán seis jueves consecutivos con 4 ó 5 bandas de primera línea a nivel nacional, mejor lugar y una evidente mayor planificación, aunque con algunos signos que representan ciertos vicios y limitaciones propias de la falta de experiencia en el marco de un municipio no del todo eficiente, como el excesivo "cacheo" (no oficial) al ingreso, un escenario desprolijo o un buffet amarrete, por citar pequeños detalles que hacen a la calidad de un evento de estas dimensiones. Del otro lado, para que no pecar de críticos, vale destacar un más que digno juego de sonido e iluminación y buena selección de bandas locales.
Ratones relajados
¿Qué decir a esta altura de los Ratones Paranoicos, la banda fuerte de la apertura, que no haya sido dicho hasta ahora? Poco y nada. Más nada que poco, mejor. Se los pudo observar ajustadísimos como siempre, con un show elaborado según los más altos estándares de calidad, propio de largos años de escenarios, muy relajados, buscando su propia diversión, con los mismos guiños stones que los caracteriza desde su origen, aunque con la identidad propia alcanzada, con un sonido muy limpio, derrochando blues, rythm and blues, ráfagas souleras y demás ritmos que nos transportan hacia los orígenes del rock and roll en su expresión más primitiva. Mucha zapada entre algunos clásicos de la banda más versiones acertadas de algunos hitos del genero, como la eternamente vigente "Ruta 66", signaron el repertorio paranoico y evidencian por completo la eterna fórmula elegida por Juanse para entretener a su gente sin perder nunca el concepto de divertirse arriba del escenario.
Tibios, tibios
No deja de resultar extraña la relación del público santafesino con las bandas locales. La novata Árbol de Levas primero y la grungera Mineral después oficiaron de soporte durante casi tres horas. Cada una con sus virtudes, mucho les costó arrancarle un salto, una mano con el puño en alto un cabezazo a alguna de las más de 600 personas presentes en la primera noche del Santa Fe Rock (poco menos de lo esperado, por cierto, aunque justo coincidió con el arranque del evento rockero más importante del verano, el Cosquín Rock). Apenas los aplausos tibios y obligados al final de cada tema. ¿Será porque nunca salieron en la Rolling Stone o no ingresaron en los charts de la Rock and Pop?. Vaya uno a saber. Debieron subir los Ratones para que el público se arrime un poco al escenario y dispongan sus cuerpos a lo que la música proponga, claro que encabezados por los escasos grupetes de adolescentes rollingas que germinan en la ciudad de Santa Fe.
El show debe continuar
Daffunchio, Sokol y compañía serán los animadores de la próxima jornada, programada para el jueves 12. En los jueves siguientes serán Memphis y su show con sabor a cortina de Tinelli, Pity y sus Intoxocados, Babasónicos cotizando alto con su hit veraniego y Catupecu Machu, los abanderados de la nueva camada de rockeros argentinos, quienes intenten posicionar esta iniciativa de la Municipalidad de Santa Fe como un evento de relevancia a nivel nacional. ¿Por qué no? Claro que no solo de los músicos depende.