La banda de los "graffiti" ya tiene 10 años de carrera. Acaban de editar Viaje, su octavo disco. La entrevista de Guillermo Boerr, para Clarín.
El refugio de la Mancha de Rolando no podía sino estar en su querida Avellaneda. En los fondos del derruido galpón del Centro Cultural Italiano, la banda armó su sala de ensayo, aunque mantiene su cuartel general en el quiosco de Carlitos, el bajista. Luego de una sesión de fotos digna de Los Tres Chiflados (en la que, tal vez por una cuestión de imagen, insistieron en que no se vieran las bermudas del Conde, tecladista y nueva "adquisición" del grupo) y una pasadita por temas propios y ajenos, los cinco (además de los dos mencionados, el frontman Manuel, el guitarrista Franchie y el Tano en batería) se acomodan alrededor del grabador.
Muy prolíficos, acaban de editar Viaje, su octava producción desde el nacimiento del grupo en 1994. Mientras tanto el simple adelanto, Calavera, puede escucharse en las radios, amenazando sonar más aún que el archidifundido Mago de la lluvia, de Juego de locos.
¿Cómo fue la grabación de Viaje?
Manuel: Estuvo buenísima, y se sigue poniendo más linda a cada momento. Llegamos al estudio con los temas terminados, pero no del todo, para que los temas mantengan esa frescura de cosa recién hecha.
Franchie: Además, Pablo (Guyot, productor del disco) es un capo. Es buenísimo tener la oportunidad de trabajar con alguien con tanta experiencia, tanta sabiduría.
¿Se consideran la segunda generación del llamado "rock barrial"?
Tano: Eso es una cuestión de etiquetas, todos venimos de algún barrio...
Me refería a la pertenencia social no sólo de la banda, sino también del público.
Franchie: En ese sentido, yo creo que sí. Si bien lo de las etiquetas tiene más que ver con una necesidad de las empresas, ya sean de prensa o discográficas. Pero creo que hay puntos en común con bandas que nos gustan y que seguro nos influenciaron, como La Renga o Bersuit.
¿Cómo manejan el crecimiento del grupo, sobre todo a nivel exposición?
Manuel: Yo vivo igual que siempre, sólo que ahora me mudé y vivo solo. El manejo es el mismo de siempre, qué se yo. No es que nos acosan los fotógrafos.
El disco anterior, Juego de Locos, fue el que marcó su paso de la independencia total a trabajar dentro de una discográfica. ¿Eso afectó la dinámica de la banda?
Tano: No, para nada. De hecho, eso lo hablamos con la gente del sello antes de firmar el contrato, y nos dieron una respuesta interesante: "Lo que quiero vender es lo que vos sos, así que presionarte para que hagas otra cosa a mí no me sirve". Así que sinceramente nos manejamos con mucha libertad, por más que ahora estemos en una compañía.
Franchie: Por otro lado, está buenísimo que haya otro que te solucione algunas cosas extramusicales, porque nos permite concentrarnos en lo que realmente es lo nuestro, que es la música. Yo me metí en una banda para hacer canciones, no para arreglar contratos y porcentajes.