M.A.M. en Rosario
A poco de sacar el demorado disco, Omar Mollo relata sus viajes entre el rock y el tango.
Omar Mollo estaba cansado, pero no se le notaba
Me contaba las complicaciones del viaje a Rosario. Por no ir hasta Retiro, tomó un micro que tardó 3 horas y media más de lo habitual: "Tenía una calentura... No, me dicen, tarda más porque para en unos pueblitos... Salí 8:30 de la mañana... 9:30, 10:30... (cuenta)... siete horas y media!! En tres horas podría haber estado acá!..."
Y después me contaba como pidió que bajen el aire, podemos imaginar como afecta a un cantante el frío polar de los micros que viajan entre Bs As y Rosario.
Buscaba en sus rasgos similitudes con su hermano Ricardo, las había, pero sin duda las encontré en su sonrisa. Esa amplitud de labios que ensancha su cara, que muestra lo que hay dentro, que te contagia en otra sonrisa también.
Su hablar es una mezcla de lunfardo tanguero y expresiones de hombre porteño. Ese pelo tan largo, esos ojos tan profundos.
Desde que entró a la sala Lavardén irradió una energía... que brillaba en sus ojos, que hablaba mucho más que sus palabras. Como sus gestos, los cuales cerraban las frases no dichas.
Y antes de que le preguntara algo, empezó la nota.
"Lo bueno que estoy acá y con ganas. Y muy feliz de nuevamente poder hacer este teatro...". El bajista le hace una consulta sobre el sonido, intercambian palabras, y sigue: "Adrián Marino, mi bajista, son tremendos, estos pibes son buenísmos".
¿Cómo estás con tus nuevos músicos?
Muy contento, muy contento... y con el batero que hace...nada que está. Un mes, un mes y algo. Sabés lo que es para un batero que entre...? El me venía a ver a mí, y Adrián también. Son dos músicos que venían de espectadores, de seguidores. Cuando me pongo a tocar con Adrián, a zapar, los temas más o menos, me llama este pibe y me dice: "que, tu mujer me dió el teléfono hace dos años (risas), y recién te llamo ahora". Justo en el momento..."Y bueno, que querés?"..."no, yo toco la bata, que se yo...no podrías zapar, que me pruebes..."..."bueno, vení". Se sabía todos los temas. Es impresionante.
Yo tengo mucha suerte con los músicos, la verdad me eligen, y es una combinación natural que se da. Y me siento muy conforme. Quiero sacar este disco que es "Cómo aprender", que está grabado con los otros dos chicos, no quiero que se pierda ese material. Entonces lo quiero sacar para poder hacer una grabación con ellos nueva y sacar un disco nuevo con ellos. Está bueno igual.
¿Y para cuando va a estar saliendo ese disco?
Y... un par de meses. Ya está, ya está.
Omar, ¿como músico de rock te enriquece cantar tango, y viceversa?
Todo enriquece, pero particularmente a mí... cómo te puedo explicar... Hay dos partes, y me llenan esas dos partes. El tango tiene un melancolismo, sin llegar al bajón, tiene mucho sentimiento. Y el rock&roll tiene esa energía que me hace falta también. Yo cuando toco me divierto mucho, con el rock&roll. Con el tango me melancolizo y hago que la gente se ponga, y venga y me diga: "eh, me hiciste llorar". Claro, es así. Y con el rock&roll es como que yo estoy mandando una energía, que el que viene y me dice "che, que bueno", y que se yo, pero bueno, es una necesidad mía. Y con el tango es como que ya se lo que provoco, en la gente. Pero con el rock&roll es lo que me provoca a mí. El rock&roll es medio ego. Sí, es cierto. Se hace muy personal y es como que hay cosas para adentro. Estoy muy agradecido de lo que me está pasando desde hace un tiempo, y desde que grabé el disco de tango..bueno, impresionante. Tremendo la repercusión que tuvo, más que nada en los tangueros, ortodoxos y grandes tangueros. Me dijeron "está todo bien, lo podés hacer, dale para adelante". Está bueno.
Yo no estaba tan seguro de cómo me salía, de cómo interpretaba eso. Hasta que, viste cuando alguien la tiene posta?: "che, andá a verlo a aquel". Bueno, y es así. no fueron uno o dos, fueron casi de todas las décadas, desde Libertella, hasta Rubén Juárez, hasta Beba Pugliese, el bandoneonista de Libertella Stazzo, muchos, muchos tangueros. Carlos Bono, con quien grabé el disco, que es impresionante y ese si que tocó con todos. Y ahora último que voy a hacer todo mayo, la onda es que estoy con Color Tango, un grupo de la puta madre, muy bueno. Y también me invitó, quieren hacer algo conmigo. Ellos tocando y yo que vaya a hacerle de cantor de la orquesta. Sabés lo que es?
El Chavo Alvarez, el director de Color Tango, es Pugliese!. Tocó con Pugliese toda la vida, y hacen Pugliese. Curten esa. Me dijo: "Que bueno, estuve escuchando tu disco. Tengo que reconocer que me gustó...", el chavón vino a mí. Y fuimos y nos encontramos el otro día, hicimos un ensayo, y es impresionante, ya podemos salir a tocar.
El tanguero, las cosas tradicionales, lo que tienen los clásicos es que los sabe todo el mundo. Ahora, de ahí a que lo hagas, que cada uno lo interprete con su onda, su estilo...las notas son las mismas, pero cada uno pone lo suyo, que ahí es donde cada uno pone su personalidad, su estilo. Está bueno.
El viernes que viene voy a Córdoba con tango y el sábado con M.A.M., mira vos que loco. Unos productores que les interesó...
¿Qué es lo que te hizo después que estuviste medio peleado con la música, que ahora te animaras a cantar tango y volver con M.A.M.?
Son varias cosas. Empezar una vida nueva, cumplir una edad con la que la responsabilidad...si ya no hay responsabilidad en lo mío a esta edad, ya no es más. Un poco de acercamiento de otra gente...que se yo, unas cuantas cosas. Pero más que nada uno, que dijo "vamos". Siempre es uno el que decide, por más que te lleven al mejor lugar...si estás enfermo, si vos no querés curarte...(risas, que dicen lo que él no dice).
¿Algún sueño por cumplir?
Sería poder triunfar en Europa con el tango. Eso estaría bueno, estaría buenísimo. Hay proyectos para Holanda en septiembre, puede haber algo. Nadie habla de llevar el tango a Holanda, a Europa, no? Porque con el rock&roll no podés, eso ya lo inventaron ellos. El tango no.
Hablando de Iorio, al recordar cierta vez que dijo "yo quiero ser como Omar", dice por un lado: "Iorio puede ser tanguero tranquilamente, y el Tano Marciello puede ser lo que quiera con esa guitarra". Y sobre esa humildad: es muy jodido hoy el artista, no se por qué es, pero a veces se la cree mucho, ¿viste? Y hay que ser más humilde. Allá arriba no (señala el escenario), ¡allá el mejor! Pero cuando bajás...claro (y me palmea la espalda).
Se fue a probar sonido, lo esperaban. Me quedé con ganas de hacerle mil preguntas. Unas horas más tarde arrancaba el recital.
La banda soporte era "Patagonia Revelde", banda local que fusiona rock y flocklore. Sus letras denuncian sobre temas sociales, en especial sobre los desaparecidos del proceso militar y la guerra de las Malvinas. Me contaban que ya está pronto a salir su primer CD, para agosto probablemente.
Y llega el turno de M.A.M.
Muchas veces había escuchado el CD "Opción", primer compacto de la banda. Pero nunca en vivo. La potencia del grupo, la indescriptible maravilla de la voz de Omar, y el virtuosismo en su guitarra, me impactaron desde el primer tema.
Abrir mucho los ojos, para oír todo.
Tocaron temas del disco nuevo "Como aprender", mixturados con varios de "Opción", la placa anterior, como ser "Quiero llegar", "Toco y me voy", "Loco en casa ajena", el infaltable "Corazones abrigados", una chacarera: "Del monte", y algunos tangos arrancando con "Se tiran conmigo". Pero ahí se hace un break, y entiendo sus palabras. El rock es la energía, esa que nos hacía saltar de la butaca y agitar las cabezas, mover los dedos como si fueran nuestros los que acarician aquella guitarra. Y el tango es sentimiento. La profundidad de sus notas, esa voz llenaba de una manera el recinto que hubiera querido escucharlo a capella el tema completo. Ni siquiera la excelencia de su baterista (Diego Ceccato) y bajista (Adrián Marino), eran suficientes como para permitir escuchar un poco menos aquella voz.
Hubo algunos inconvenientes con su guitarra, por lo cual tocó con la de uno de los chicos de Patagonia Revelde. Pero esa guitarra también tuvo pequeños problemas. Nada de eso pudo bajar en ningún momento el recital.
Y ante esto, nos dice Omar: "estas son cosas que pasan, en la vida y en la muerte. Por eso ahora voy a cantar 'Soy quien no ha de morir'...". Este tema del M.A.M. anterior, el de Omar junto a Ricardo, Diego Arnedo y Alambre González, fue grabado por Divididos en el disco "10". Pero esa noche era Omar Mollo quien lo cantaba y tocaba, era M.A.M. por M.A.M.
Ese fue uno de los momentos en los cuales el tiempo parece detenerse, en que todo lo que rodea al músico se esfuma, como un túnel negro que borra todo lo que envuelve a Omar, y lo enmarca. Y cuando el tema termina, los aplausos y gritos nos devuelven a la realidad.
Me preguntaba ese mismo día, si habría tango actual, tango tradicional que contara dolores de hoy (aunque muchos sean los mismos de ayer). Y la respuesta se dio con el tema "Tanguito para mi país" de Chizzo Nápoli, el cantante de La Renga. Muy bueno. "Que letrita, eh?", parecía decir el gesto de Omar al terminar.
El último tema, invitando a uno de los guitarristas de la banda soporte, fue "Venus".
Y al cierre recordaba sus palabras: "allá arriba, el mejor!". Abajo: el tipo más humilde que conocí en mi vida.