Ante un estadio repleto, Intoxicados demostró que está en condiciones de asumir grandes desafíos. La crónica de Guillermo Boerr, para Clarín.
 Pity
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Los casi cinco mil flequillos que la tórrida noche del sábado se apretujaron en el imposiblemente caluroso estadio de Obras para ver el show de Intoxicados no dejaron lugar a dudas: al grupo le llegó la oportunidad de jugar en las ligas mayores. Y no la desaprovecharon.
Ya desde temprano, una verdadera multitud de adolescentes y no tanto se dio cita en los alrededores de la cancha de básquet de Libertador. Casi unánimemente stones, la gran mayoría lucía remeras de Viejas Locas, la banda que Cristian "Pity" Alvarez, genio y figura de Intoxicados, disolvió cuando estaba en su mejor momento.
Apenas pasadas las diez de la noche, un verdadero rugido del público anunció que la banda había salido, y el concierto comenzó con Estamos llegando, de Especial, tercero, último y mejor disco de Viejas Locas. Nada extraño ya que hay, tanto en el público como en la banda, una línea de continuidad que une ambos grupos. El intenso calor se hizo casi insoportable cuando montones de bengalas se encendieron para saludar al grupo. El sonido fue uno de los puntos más altos, con un volumen brutal pero sin distorsionar. Al comienzo sólo le faltó un poco de "gas" a la guitarra de Felipe Barrozo, pero el problema ya se había solucionado para el quinto o sexto tema.
El guitarrista Valentino, que participó del segundo disco de Intoxicados, No es sólo rock'n'roll, participó como invitado en el Rock del vuelo, Perra y Departamento deshabitado. En el reggae Como ganado estuvieron Luis, Walter y Cuchu, voz, guitarra y percusión respectivamente de Resistencia Suburbana. En Quieren rock? tocó Vitico, verdadera leyenda del género.
A estas alturas se hace necesario aclarar que, aunque la banda interpretó como es habitual temas de la banda anterior de Pity y el baterista Abel Meyer, no deben quedar dudas: luego de subir la apuesta de Viejas Locas abriendo el abanico estilístico para llevarlo más allá del rock cuadrado, Pity queda como el gran ganador de este juego.