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19.04.2004.-

Detonando el Monumental

La Renga convocó fans de todo el país y brindó un show de primer nivel. La fiesta fue arriba y abajo del escenario.



River 2003
Foto archivo: S.Klein

Nuevamente, la banda de Mataderos se acerca al barrio de Núñez para pisar el estadio River Plate en una apuesta fuerte y con entradas agotadas. La Renga se dispuso a partir de las 21 a desandar un camino de tres horas de música antes mas de 60.000 almas, pero eso será parte del análisis del show que comienza en el próximo párrafo.

Y para comenzar debemos hacerlo desde el principio: el primer dato interesante es la cantidad de gente que recorría las inmediaciones del estadio pasadas las 19 horas teniendo en cuenta que las puertas fueron abiertas a las 15 y el concierto anunciado para las 20. Llegando a las puertas de acceso el mismo fue muy rápido y el dispositivo de seguridad funciono a la perfección sin retrasos ni malos tratos.

Una vez arriba después de caminar las interminables escaleras que nos depositarían en la mitad de la Platea Alta San Martín pudimos divisar un escenario montado en unos de los extremos del campo, el cual contaba con una interesante decoración que incluía a ambos costados logos de la portada del disco y dos pantallas de video enormes. Ya sobre las tablas diferentes niveles de correderas y espacios, para que sobre todo Tete pudiera hacer de las suyas yendo y viniendo durante toda la noche, permitían un recorrido completo del mismo, coronaban el suntuoso lugar una pantalla circular al fondo y un "pulpo" de luces sobre las cabezas de los músicos. Ahora pensando en nuestra ubicación les puedo asegurar que el escenario era demasiado profundo y muchos de estos detalles que les estamos comentando los vimos a través de las imágenes proyectadas del show.

Con un estadio cubierto en un 80 por ciento dio comienzo el recital con los primeros acordes de "A tu lado", track que abre el nuevo trabajo de la banda, pero antes la fiesta empezó entre la gente en el momento exacto en que se apagaron las luces y se encendieron las bengalas, realmente un espectáculo muy difícil de contar con palabras. Ver para creer, luces que iban y venían, formando verdaderas correderas entre la gente sumado a esto el estruendo de la pirotecnia formaban un concierto auditivo y visual que habrá conmovido a la banda al momento de su ingreso al escenario.

Plantémonos en el show propiamente dicho, desde el arranque se vio la idea de la banda de mechar las nuevas canciones con los aquellos temas metidos en los mas profundo de la sangre renga. Lamentablemente debemos decir que desde la posición en la que nos encontrábamos el sonido no era de los mejor, en muchos pasajes la guitarra de Chizzo no se escuchaba o era tapada por el volumen de la batería o el bajo. Otros momentos, quizás los mas heavy, el sonido se transformaba en la odiada "bola de ruido" y no se podía apreciar la banda en toda su dimensión.

Seguramente, esto confrontará con una gran parte del público que desde otras posiciones pueden haber escuchado mejor, pero se debería pensar un poco mas en las partes altas de los estadios disponiendo sistemas de sonido orientados hacia las bandejas superiores. Ahora también se puede conjeturar que esto se debía a problemas de sonido y lo decimos teniendo en cuenta que a partir de la mitad del espectáculo se contó con otra sonorización que permitió disfrutar hasta el final de una muy buena respuesta sonora.

Pasemos a los puntos más altos del evento:

1) La banda: sin lugar a dudas hoy por hoy es una de las bandas mas convocante del rock nacional y sin paralelismo con otras bandas que ya no están.

2) Los Mismos de Siempre: si, la gente. Ir a un recital de La Renga es ir a una fiesta y eso se demuestra a la hora de los recitales, miles y miles de almas saltando y cantando a unísono, pero sin dejar de demostrar sus preferencias por uno u otro tema, cada grupo demostraba su jolgorio cuando sonaba su preferido. Por ejemplo, a la banda de Berisso que poseían una bandera que rezaba "No existo más que para vos". Es decir que le llegó la hora del festejo con los compases de "El rito de sus corazones sangrando".

3) La producción audiovisual: la interacción entre el vivo y las imágenes de video proyectadas durante todo el concierto provocaron en nosotros una gran satisfacción al ver que todo tiene una vuelta de tuerca y no es necesario ser repetitivo. A esto hay que sumarle la extremadamente buena definición de imagen. Realmente excelente.

4) Por ultimo, quizás podríamos haberlo incorporado en el punto anterior, una interesante idea de localizar y proyectar, en una de las salidas de la banda, remeras con diferentes imágenes: el Che, el Diego, el Negro Olmedo, Luca, entre otras que motivaba el aplauso de la gente, al igual que aquella niña anónima en corpiños que paso a engrosar las retinas masculinas.

5) En cuanto al show se pueden contar dos grandes momentos: el medley integrado por las canciones "Panic Show", "Negra mi alma, negro mi corazon" y "El final es donde partí", con el invitado de la noche, el Bocha Sokol de Las Pelotas en la voz, y el comienzo final del segundo bis con "La razón que te demora" y el cierre ya clásico con "Hablando de la Libertad" y un nuevo festejo de luces y estruendos a cargo del público.

La cancha de River vivió una noche más de plenitud, rememorando momentos de grandes shows y demostrándole a La Renga que su público está necesitada de que transiten más seguido los escenarios capitalinos.



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