Más de 13.000 personas siguieron a la banda de Mataderos por Catamarca, Tucumán y Salta.
El fin de semana pasado, el norte fue el escenario de una gran fiesta de tres días. La Renga, de gira por tres provincias, arrasó con todo y llenó estadios convocando en total a más de 13.000 seguidores. Con “Detonador de sueños” bajo el brazo, los rengos tocaron por primera vez en Catamarca y Salta, y llegaron a Tucumán por tercera con “una puesta de la talla de River”, según se escuchó decir a varios de los grandotes con remera de Staff. Además de los tradicionales fuegos y explosiones que acompañan los temas más detonadores, esta vez, dos mitológicos muñecos gigantes (de 6 metros de altura), “hechos con tela de avión y pintados con aerosol”, se apostaron a los costados cubriendo el escenario.
Catamarca fue la sorpresa de todos. Músicos, plomos y productores se encontraron con algo más de 1.500 personas que llegaron a colmar un club. Esa noche, La Renga se chocó por primera vez con su público catamarqueño y la fiesta se prolongó durante más de 2 horas. Los encargados de abrir la noche fueron las bandas tucumanas “Ave César” (que presentó los temas su primer disco, próximo a salir) y “Karma Sudaca”. El gran karma tucumano se prepara, en tanto, para la salida de “Furia Interior”, su tercer disco de estudio. Esta vez, los sudacas grabaron en Buenos Aires y contaron con la producción de Ricardo Mollo. El disco, que se presentará en Tucumán en los próximos, fue adelantado en parte en Catamarca.
Los tucumanos vivieron, por lejos, la mejor fiesta renguera que se pudo haber hecho en la provincia. Más de 6.000 personas arengaron cada uno de los temas y, para sorpresa de muchos, más de una bengala se encendió para festejar los de “Detonador de sueños”. Sin dejar los clásicos de lado, La Renga presentó gran parte de su último disco en un show que pisó las 3 horas. Los muñecos y la pirotecnia pusieron el touch de “gran show” a la escena, y la banda se lució: con las intervenciones de Chiflo y Manu, con un Tanque que nunca perdió el ritmo, con Teté que no dejó centímetro del escenario sin pisar, y con Chizzo que la descosió y no dejó de agradecer a la gente. La banda se despidió entre explosiones y partió, a las pocas horas de concluido el show, a seguir con la fiesta en Salta.
El estadio Delmi revivió sus historias de grandes shows. Con las mismas características de las dos anteriores, la tercer presentación en el norte argentino puso el broche a la gira. Repitiendo la convocatoria tucumana, La Renga se cobró 6.000 almas salteñas que siguieron atónitos el gran show.
La gira por el norte terminó con un buen saldo. Buenos números, buenas expectativas, buen sonido y toda la fiesta. Una vez más el rock fue el protagonista de los grandes shows, y quedó demostrado que “Detonador de sueños” se ganó otro lugar en los corazones argentinos.
La Renga, por su parte, seguirá con la fiesta en los próximos meses por Paraná, Posadas y provincia de Córdoba.