La décima placa de El Otro Yo tiene matices mucho más enraizados que los anteriores, y más sobresalientes.
Atencion Otroyoianos... llegó la perla psico Punkie que anhelaban los más acérrimos fanáticos. Aquél disco despoblado de mística, ave cesar del rock desprestigiado, de banda que supo forjar su casilla dentro del mercado argentino, fustigando la cultura del No Reviente, y de la mano de la exacta dupla Aldanense, una cuasi clonación entre la bella y la bestia (adivinen quién es quién). Pues bien, aquí, besando la despedida de Ezequiel Araujo y ceremonialmente reventando parlantes llega esta belleza intitulada "Espejismos".
Acá. Stop. No se paranoiqueen que ya somos muchos... tengan el placer de observar el predominio vanguardista de EOY, con un diseño sensacional. Pues bien, seguro y de la mano del Sr. Mister reinventemos todo Humberto Cristian Aldana, llego a la conclusión que este croner de nuestras pampas, defensor de los derechos del músico (léase Union de Musicos Independientes) sabe qué es lo que quiere, sin perder el touching y absorbiendolo todo. Porque hago incapie en esto, pues bien, el ímpetu puesto de manifiesto en cada disco de EOY es innegable. Tal es así que siempre desexorcisaron el mercado haciendo y deshaciendo a piaccere con futuro extraño.
Me gustaría trazar de alguna manera un entrañable parangón... sin desmerecer a Fajardo, este disco está claramente embellecido y sonoramente enardecido, y son claras las acciones en las cuales la princesita María Fernanda nos susurra al oido a pesar de que la Fender estalle. Lo hace y lo vuelve a hacer bonita, en Ola Salvaje, Autodestrucción, Pecadores (junto a Humbertito Cristian) y con desenfreno de hadita ebria para terminar de quererla en Orion.
Aldana es ese muchacho brioso que ya conocemos... un demasiado niño por momentos, un tipo gustoso cuando entona y un fucking punkie indomable que de alguna manera resulta para mi y los que disfrutamos de EOY un infaltable y por demás aceptable.
Este disco nos devuelve lo primero... tal vez mucho más enraizado que los anteriores... pero con sello y cerebro puesto al servicio del punk. 10 aurelianos para "Espejismos".