El baterista de No Te Va a Gustar reseña pasado, presente y futuro de una revelación más de la uruguayidad al palo.
 No te va gustar foto: Andrés Gomensoro
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El punto de encuentro fue una secundaria del barrio montevideano de Buceo, donde está el Liceo en el que cursaban Emiliano Branciari (cantante y guitarrista, argentino y criado en Olivos, Boulugne y Munro), Mateo Moreno (bajo y coros) y Pablo Abdalá (batería). En ese lugar, en 1994, se constituyó el germen de NoTeVaGustar. Eran tres chicos que sólo querían tocar rocanrol, pero incorporaron percusiones latinas y vientos jamaiquinos y ganaron complejidad de texturas. Se conformó un ensamble que genera melodías poderosas, bailables y con mucho pulso, sobre las que se sostienen letras que en buena medida hablan de desengaños y tristeza. ¿La alegría es sólo brasileña?. "Se nos ha acercado personas que nos dicen "Uh, esta canción es divina para levantar en los días difíciles". Creo que las mejores composiciones surgen cuando los autores están en un mal momento. La tristeza saca a flor cosas que sólo ella lo hace. Es algo raro, se genera sólo a partir de un momento jodido donde hay que pelear pa´delante.", afirma el baterista Chamaco Abdalá, media hora antes de la función del domingo 16 de abril en La Plata, donde ya habían tocado la noche anterior (el viernes habían hecho lo propio en Padua).
En once años de carrera grabaron tres discos ("Sólo de noche", 1999, "Ese viento fuerte que sopla", 2002 y "Aunque cueste ver el sol", 2004). A finales de 2003 tuvieron que suspender lo que iba a ser su presentación más voluminosa: en la tradicional Fiesta X uruguaya, cuarenta mil personas se ensardinaban en un lugar para diez mil. "Tocamos dos temas y tuvimos que parar porque la gente se iba a morir. Estaba complicado... estaban muy apretados". Ese gesto de renunciar a la trascendencia por el compromiso con sus seguidores marca una conducta decorosa, que a partir del 30 D tiene otro valor. "Todo artista tiene responsabilidad. Una pasa por tomarse en serio su trabajo, por respeto al público, a él mismo y al arte en general. Después está la responsabilidad de infraestructura, pero eso está en manos de los productores. Todos tenemos que ser responsables, pero hay cosas que exceden al músico". Después, durante el recital, Emiliano Branciari saldría a tocar vistiendo una remera blanca con el logo de Callejeros y los nombres Lautaro Blanco y Esteban Miguel.
En marzo pasado presentaron "Aunque cueste…" frente a diez mil personas en el Velódromo Municipal de Montevideo. "Fue un toque muy especial y emotivo, donde concluían y se iniciaban un montón de cosas. La presentación de un disco siempre es especial, porque es el encuentro de las canciones con nuestro público... hay mucho nervio. Por suerte salió todo bien. Subieron 23 invitados, entre ellos Sebastián Teseyra (cantante de La Vela) y Darío Prieto de una murga que se llama La Mojigata. Fue ese tipo de noche donde sale todo mejor de lo que puede salir...".
En un reportaje compararon su trayectoria con una carrera universitaria ¿creen que tocando para diez mil personas se recibieron de algo?
La comparación está bien, pero no sé si lo nuestro tiene un título y una finalización. Creo que vamos dando pasos como banda y eso nos coloca en otros lugares, lo que permite aumentar la comunicación con el público... lo del Velódromo es como aprobar un examen grande para el cual estudiaste mucho y te rompiste el orto mucho tiempo.
La palabra carrera suena mucho a competencia...
No. Es con la connotación de la superación personal, sin mirar tanto para el costado. Una de las mejores cosas que tiene el fenómeno rock uruguayo es que es súper limpio entre las personas que lo integran. Nos pasamos piques permanentemente, compartimos las fuentes, nos intercambiamos material y nos avisamos en qué boliche se puede tocar y en cuál el dueño te caga. No se bien cómo como es acá, porque vinimos hace dos años, pero tuvimos la suerte de cruzarnos con bandas con las que está todo bien... por ejemplo La Zurda, con quienes tocamos muchas veces, acá y allá. En los festivales no conocemos a nadie, pero nunca tuvimos problemas, por suerte.
El primero de Mayo parten de gira por Europa y van a pasar por Alemania, Austria, Suiza, Holanda y España. "En esto La Vela Puerca fue fundamental. Nos abrieron la puerta al hacer un contacto directo con el sello que nos editó allá (en Alemania). Vamos a estar eternamente agradecidos". Es un logro significativo dentro de un contexto que incluye a Jorge Drexler levantando un Oscar en Hollywood, a Luciano Superville ganando prestigio en Bajo Fondo y a La Vela Puerca programando de a dos fechas en Obras y con cartel de banda continental (vaya casualidad: los tres proyectos del riñón de Santaolalla). "Tanto Drexler y la Vela, como La Tabaré, el Cuarteto, Traidores, Jaime Roos y Rubén Rada son distintas puntas que sirven para entrarle a la música uruguaya. Nos llena de orgullo y alegría ese buen pasar. Eso nos facilita puertas, así como nosotros se la facilitamos a otros. Somos parte de un movimiento muy rico a nivel artístico que se retroalimenta y tiene mucho por florecer todavía... está bueno ser concientes de eso".
A partir de 1987, cada tanto se perciben explosiones del género reggae en el Río de la Plata. Desde la primera época de Pericos, Intocables y Fabulosos a los días de Andando Descalzo, Karamelo Santo y Los Cafres los ritmos de humo dulzón generaron buenas convocatorias y/o atención mediática, sobre todo en verano. "Hacer reggae en el Río de la Plata es divertido. Es fácil, en el sentido de que es un género que gusta mucho, hay un público enorme que quiere y respeta mucho a esa música. Es muy fácil identificarse, más allá de la música, con alguien como Marley... por su espiritualidad, por la forma de hacer las cosas, por las letras. Y de Uruguay recomiendo a Congo Bongo".
Los integrantes de NTVG tienen un promedio de 27 años, pero acumulan cientos de horas de sala de ensayo, escenario y estudio. En vivo exhiben una tranquilidad y profesionalidad parecidas a las del jugador de fútbol que es convocado a la selección desde el Sub 15. "Somos tipos que estamos entrando en la adultez, pero no funcionamos como adultos dentro de la banda. Somos de romper mucho las pelotas porque crecimos juntos, pasamos un muchos procesos que por ahí la gente los vive solos o con amigos o con novias... una banda te hace compartir mucho. Entramos y salimos de distintas etapas juntos, eso genera una relación muy particular entre nosotros".
¿Cuándo empezaron qué querían hacer con la música?
Lo que estamos haciendo. Es como que somos muy afortunados, se nos hizo realidad un sueño. Tocar, viajar juntos y que las canciones le ayuden a la gente; además de que les gusten, queremos conmover y generar algo saludable, tanto en momentos buenos como en momentos malos.
¿Qué es lo más molesto de dedicarse a esto?
(lo piensa cinco segundos)... No tener jubilación.
Después, a lo largo del show, desplegarían una entrega enorme, con mucha garra charrúa. En dos horas de show presentaron material de sus tres discos frente a un público extasiado, que coreó, hizo palmas y bailó. Cerraron con una versión respetuosa de "Ángel para tu soledad", un guiño que en LA-ciudad-ricotera-por-excelencia se aprecia más (de paso, un rumor que corre desde hace un tiempo indica que el Indio se presentaría próximamente en el Estadio Único). Y da la sensación de que es difícil que NoTeVaGustar no guste.