El ex baterista y el ex músico invitado de Divididos, Jorge Araujo y Tito Frago, formaron Gran Martell, una original banda nueva. La entrevista de Guillermo Zaccagnini, para Clarín.
 Foto: Juan Manuel Foglia
|
|
|
|
|
En abril del año pasado Jorge Araujo se despedía de Divididos, banda de la que fue baterista durante nueve años, alegando la típica: "diferencias musicales", (otro) lugar común rocker que enciende rumores. "¿Esto te pareció similar a Divididos?", dice el batero (que aquí también canta) cerrándole amablemente la boca a su interlocutor y obligando a comprar algo de esa versión. "Ahí tenés la respuesta". Esto es Gran Martell, la banda que comparte junto al ex célebre Tito Fargo D'Aviero en guitarra y con Gustavo Jamardo, un "vikingo" abocado al bajo y al canto que desintegra su imagen barbárica pidiéndose una cerveza saborizada, de... frambuesa.
Una semana después de la despedida, Jorge le pegó un llamado a Tito. Recurriendo a la afinidad artística que habían aceitado durante proyectos que nada tenían que ver con el rock, creyó que el guitarrista era el compañero que necesitaba. "Tocábamos en las exposiciones que hacia Semilla (Bucciarelli, ex bajista de los Redondos), pero como música incidental. La gente ni sabía que estábamos tocando nosotros". Y al tiempito apareció Jamardo. "Teníamos compromisos y tuvimos que cerrarlos porque pensábamos que íbamos a tardar más en concretar una situación grupal. Desde el momento en que vino Gustavo habló en primera persona del plural, evidentemente estaba buscando un proyecto artístico también. Fue muy rápido todo", dice Araujo.
La banda estrena el disco debut, 37 minutos y 20 en 11 tracks oscuros, exploratorios y densos que invitan a un viaje menos drogón que el stoner y proponen guitarrazos lánguidos que cantan como ballenas, un bajo áspero que va al frente y una batería más brillante que paquidérmica. Lo grabaron en una situación de rehabilitación mediática. No tele, no música, no nada. Jorge quería "limpiar y ver que salía". Explica: "Uno de los comentarios bastante reiterados es que esto no se parece a nada. Constantemente están tratando de buscar un referente y no es fácil encontrarlo. Ese fue el laburo que nos tomamos; no es algo casual". "El disco es un balance de situaciones de rock que han pasado de los 60's hasta ahora", completa Tito y agrega, "riesgo, riesgo".
"¿Cuánto duraremos? No nos dimos cuenta y ya pasó un año", se cuestiona Araujo. El grupo tiene cierto perfumito a superbanda, y lo cierto es que las "ligas de la justicia" de la música suelen durar poco tiempo, pero a Fargo le importa poco. "Esas son situaciones de encasillamiento. Todos hemos hecho un montón de cosas. Esta es una banda de rock con un riesgo, cosa que se perdió en el rock últimamente. Tiene que ver con una situación más desprejuiciada de sonido y de concepto, no cumple tanto con las reglas que el mercado impuso de tal manera que se fue comiendo al rock en estos últimos años".
El ilusionista rumano Gran Martell era el segundón de Harry Houdini, más célebre y adinerado. ¿Miedo a quedar en la sombra de Divididos?. El vikingo desafía: "Cuando escuchás a la banda te das cuenta de que nuestra situación no es la misma que la de Martell con Houdini..."