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24.06.2005.-

Los Gatos Salvajes: 40 años de rock nacional

En 1965, el grupo Los Gatos Salvajes grabó un único disco que hoy puede considerarse el inicio del Rock en Argentina. Este mes se van a juntar, por primera vez en cuarenta años, para ensayar los shows que darán en julio.



Litto Nebbia habla de Los Gatos Salvajes y no puede evitar emocionarse. Recuerda sus comienzos como cantante y músico, cuenta del extraordinario apoyo de sus padres, y no puede evitar que se le empañe la vista. No es para menos: han pasado cuarenta años, y desde que La Nación tituló en el verano un reportaje con una referencia a ese aniversario, todos han comenzado a revalorizar el papel que cumplieron estos cinco rosarinos en la historia del Rock en Argentina. Los premios Gardel lo tomaron como tema central en su última entrega, La Mega lo subraya cada vez que se habla del futuro disco de Fabi, y hasta los funcionarios del gobierno lo recuerdan en sus discursos. Nada mal para una música que vivió indiferencia, persecuciones y hasta debates sobre su validez como expresión cultural. Increíble.

Litto es famosos por haberse negado durante décadas a cantar viejos hits que le pedía el público, por ejemplo La Balsa, y sus negativas a reunir Los Gatos por cifras millonarias ya constituyen un mito urbano. Hace tiempo que parece haber hecho las paces con el pasado, y -como siempre- tiene más proyectos para los próximos meses que muchos músicos en un lustro entero. La mayor sorpresa, sim embargo, es la reunión de Los Gatos Salvajes, la banda que integró como cantante cuando tenía quince años, en 1965 en Rosario. El grupo se encuentra ensayando hace dos meses, y en estos días se suma Litto, con vistas a tocar en Capital a fines de julio, dar un gran concierto en Rosario, reeditar su álbum con nuevas tomas inéditas, publicar un libro, y hasta filmar todo para un futuro dvd o película.

"Las razones para hacerlo -explica- son emotivas y son de justicia. Me parece que este grupo quedó opacado por el recuerdo de Los Gatos, y en realidad fue la experiencia piloto donde están las primeras canciones que hice a los catorce y quince años. En Los Gatos Salvajes está el sonido beat y también versiones en castellano de Chuck Berry, Pacemakers, Carole King y Lennon/McCartney, con traducciones mías y no las que se hacían espantosamente mal".

Una sorpresa de esta reunión es descubrir que todos los integrantes están vivos, gozan de buena salud y algunos siguen haciendo música. Igualmente hubo que comandar con Ciro Fogliatta una serie de ensayos, que contaron con la particularidad de realizarse con instrumentos iguales a los originales, algunos propios y otros gentileza de coleccionistas. Toda la idea de esta movida es consecuencia directa del contacto con un europeo que pidió editar un vinilo del grupo y lo lanzó en el micromundo de los melómaos como "el primer disco de rock en castellano en el mundo". Semejante reconocimiento llenó de orgullo a Litto, y una cosa llevó a la otra... "Vivo todo esto con gran sorpresa y satisfacción -admite- porque todas las veces que me negué a reunir Los Gatos fue porque las razones no eran noblres. ¡Eran negocios asquerosos! Aquí no hay componendas ni negocios raros. Simplemente salió por las ganas de tocar y juntarnos, ¡hay dos de ellos que no veo en treinta años!"

Rosario, 1965

Según Litto, "Todo el origen de esta y otras bandas tiene que ver con el Mersey Beat que tanto influyó a los Beatles. Basta recordar que aún estaba abierto el puerto de Rosario y que - igual que en Liverpool- había marineros que bajaban de los barcos y vendían discos simples recién salidos afuera".

Para ubicarse en contexto de lugar y época, nadie en toda la ciudad usaba el pelo largo como ellos (¡siendo el pelo tan "largo" como los primeros Beatles), ni pantalones rojos, saquitos ajustados o hasta unos singulares zapatos que tenían unos ojitos pegados. "La gente nos gritaba de todo -recuerda- desde ¡putos! hasta frases como "Vos sos la deshonra de los hombres", que me dijieron una vez".

Ese insulto aparece en un anécdota que Nebbia incluyó en su autobiografía Una Mirada, que incluye como coprotagonista de la escena a un amigo llamado Oscar Moro (¡luego Los Gatos): "Una noche íbamos a una timba de póker que se hacía en un barrio lejos del centro, y de pronto en la oscuridad de la calle nos empezó a seguir un tipo en moto que terminó subiéndose a la vereda y nos impidió el paso. Sacó el revólver y como apuntándome comenzó a decirme que yo era la deshonra de los hombres y que me iba a matar porque no me merecía vivir... Yo quedé inmóvil, pero Moro se arrofilló en el piso y comenzó a pedirle que no me matara, que al día siguiente me llevaría a la peluquería para que me lo cortaran".

No en vano, Litto también recuerda de la siguiente manera a la etapa donde se quedaron con Ciro en Buenos Aires, con la banda ya disuelta, cuando tomaron contacto con el grupo de músicos y poetas porteños: "Cuando caímos con Ciro en La Cueva, nos miraban como marcianos, porque les llevábamos ventaja de haber tenido antes un proyecto grupal como Los Gatos Salvajes, cuyo disco -humildemente- está tan bien grabado en dos canales que se te caen las medias".

Todo documentado

La reunión de Los Gatos Salvajes durará un mes, entre ensayos definitivos con los cinco integrantes y la media docena de shows que aún están confirmando. Y así como la hija de Litto -Miranda, estudiante de cine- estará filmando todo, un coleccionista de disco e historiador llamado Mario Antonelli publicará un libro titulado "Los Gatos Salvajes - 40 años de rock de autor en castellano". Ese trabajo es el resultado de una investigación exhaustiva y ejemplar, hecha a pulmón y con una pasión desbordante, sobre el beat. Así surgió su contacto inicial con Litto, y la idea de aprovechar el matierial que excedía el uso de una enciclopedia para futuros libros sobre Los Shakers y Los Gatos. "Un día del 2004 -cuenta- me llamó Litto y me dio todo su archivo de recortes, fotos y material de Los Gatos Salvajes. Pensamos en sacar una especie de fascículo, ya que este año coincidía con el aniversario, y durante este verano surgió la propuesta de juntar a la banda y aceleramos todo".

Para Mario, la importancia de Los Gatos Salvajes es inapelable: incluso antes de Litto, el Chango y Ciro escribían las letras en castellano de los temas ingleses que les gustaban, y con la llegada de Litto, él las hacía mejores y más rápido. Y aunque todos los grupos del momento hacían sus letras -por influencia del rock a la mexicana- Los Gatos Salvajes se ocuparon de incluir actitudes concebidas en otro contexto. "¡Hasta eligieron todos los temas, escribieron las frases de la contratapa y sin saberlo tuvieron un control artístico total, que en esa época sólo tendrían Brian Wilson, Los Shakers y los Beatles!", remarca.



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