Entrevista a María Fernanda Aldana, la eterna adolescente de El Otro Yo.
Lo bueno de entrevistar a María
Fernanda Aldana, bajista de la banda El Otro Yo es que está dispuesta a contestar cualquier pregunta por
estúpida que sea. Y desde una especie de inocencia adolescente da respuestas
tan buenas que las preguntas muy estúpidas merecen quedar fuera del
reportaje. Con una carita angelical y un vestidito negro al mejor estilo de
fanática de Marilyn Manson fue imposible reconocerla hasta que el manager de
la banda Gabriel Kaufman me la presentó. Con un nudo en la garganta me
dispuse a hacer la nota, y ese nudo se convirtió en un profundo sentimiento
de ternura con el correr de la misma. Un sentimiento que hace que las
preguntas sean cada vez más torpes.
Hubiera querido entrevistar a su hermano Cristian, que tiene fama de
re-loco, o al baterista, o al tecladista, para tener datos más objetivos.
Porque cuando un ser humano habla con tanta sinceridad, y abre tanto su
corazón, conmueve hasta lo más profundo.
Es muy difícil creer entonces que el mensaje núbil que la banda transmite en
vivo sea una mera pose.
Entrevisté a María Fernanda poco antes del energético recital de su banda en
el Anfiteatro Cocomarola la noche del sábado. Sentadita en un asiento, se
dispuso a contar lo que sea, con una taza en la mano.
Lean entonces, seres humanos corruptos, una nota a uno de los mejores seres,
unos de los pocos seres en este mundo que merecen ser llamados humanos.
- ¿Cómo encaran el recital de esta noche?
- Estamos presentando el nuevo disco que salió en diciembre, a fines de
2004. Pudimos hacerlo en Obras y lo haremos en una gira nacional. Como
siempre hacemos, pero será la más larga que hayamos hecho.
- ¿Cuándo termina?
- Termina en... ¿Gabriel?
Gabriel: Termina en septiembre.
- Sí... En septiembre... El lunes nos vamos a Méjico. Al volver continuamos
con la gira nacional.
- Ustedes se encargan de todos los asuntos de la banda, editar discos, armar
recitales ¿Cómo se sintieron con el primer Obras?
- ¿El primero de todos?
- Sí. El primero.
- Estuvo buenísimo. Es muy importante tocar ahí. Es como un templo del rock.
Creo que el primero, el segundo y el último fueron re emocionantes. Del
último tengo un recuerdo patente.
- ¿Fue el mejor de todos?
- Para mí viste... para mí... (silencio) Creo que fue distinto a los
anteriores. Pero fue especialmente importante para mí.
- ¿Formás parte de la organización de los recitales o sólo te interesa la
música?
- No yo... Yo me encargo más bien del arte, más que nada. La parte
organizativa no... ni idea... No... (silencio) Me encargo más que nada de
aportar ideas para la puesta en escena. Yo que sé... Arte de tapa de los
discos... aportar ideas. Hablar con la gente de diseño. Y la música,
básicamente.
- ¿Te encargaste del diseño del disco triple?
- Sí, sí fue idea mía. Sí... (silencio)
- ¿Y del que tiene forma de colmena?
- No... (silencio) Fue idea de Silvia Canosa. Y... (silencio) nada... Le
dijimos que queríamos que el diseño fuera algo muy especial, como un
cofrecito, un tesorito donde esté guardado el disco y lo interpretó re bien.
Salió algo muy lindo.
- Vi fotos tuyas en que tocabas y esperabas a un chico...
- ¿A un chico?
- Bueno, estabas embarazada...
- Ah. Mientras estuve embarazada no dejé de tocar. Hasta los ochos meses y
medio continué así. Y después de que nació mi bebé volví a tocar a los trece
días. Tuve la suerte de gozar de buena salud. Tuve un parto hermoso y... y
nada... tuve la suerte de no dejar lo que hago.
- Es una cosa un tanto atípica... tocar mientras esperás un bebé...
- No... (Abre grandes los ojos) Pero en realidad es lo más normal del mundo
tener un hijo.
- Bueno, pero subir a tocar...
- Está lleno por el mundo de chicas que tocan y tienen bebés. Björk tiene un
hijo, Madonna tiene dos. No sé... La chica de Sonic Youth también. Eso
pasa... (risas) Un día la mujer aparece embarazada sobre el escenario, nada
más... (risas) Hoy en día, desde que se inventó el pañal descartable a la
mujer se le facilitó todo (risas)
- Eh... ¿vivís de la música?
- Sí. Hace bastantes años, y por suerte. Igual, tengo mi título de maestra
de bellas artes... y... estuvo bueno. Fue una linda experiencia. Pero
gracias a Dios podemos hacer lo que nos gusta.
- ¿Qué edad tenés?
- (Abre muy grandes los ojos, se sonroja) No... (risas) eso no se pregunta
(más risas nerviosas)
- Recuerdo haber leído una nota que te hicieron en Madhouse...
- ¿Sí?
- ...y hacer música al mismo tiempo, que a veces te querías morir por tener
que ir al trabajo...
- Ah...
- De cómo sobrellevabas con los chicos el hecho de aparecer en los video
clips...
- ¡Ah...! (Risas) Sí. Era gracioso porque les decía "vamos a dibujar algunas
cosas" y los chicos cantaban "seis, seis, seis, sesenta y nueve..." (risas)
Pero era algo hermoso. Es un trabajo hermoso. Y enseñarles arte a los niños,
es lo más lindo que hay. Porque se les enseña lo que necesitan para sacar
afuera todos sus sentimientos. Más allá de llegar a ser un artista o no. Es
el medio para acercarse a sus emociones. Hacer un dibujo. Cantar. Tomar un
instrumento y explorarlo. Es un trabajo muy satisfactorio, y lo recomiendo.
- ¿Alguna vez se plantean el mensaje adolescente que parece transmitir la
banda?
- Y... Hay de todo, me parece. Hay gente grande, también. Hay chicos muy
chicos. Nosotros mismos ya pasamos la adolescencia. No creo que sea un grupo
adolescente. No creo que lo sean las letras... (silencio) Pero quizá como el
grupo dice las cosas desde la frescura, ehh... los pibes que están sanos,
que no están corruptos por la sociedad se copan por esa frescura. A lo
mejor, se copan con las letras, con la música...
- El baterista editó un libro a través del sello que tienen... ¿Siguen así o
sólo publican música?
- Yo también publiqué un poemario con dibujos y con música más
experimental... Lo seguimos haciendo, por suerte, está bueno. Pero a otras
bandas no editamos. A otras bandas, por ahora no. Editamos varios trabajos
de otras bandas que nos gustaron. Pero estamos dedicados a El Otro Yo tiempo
completo, porque no se puede hacer todo. La banda necesita tiempo completo.
Pero Cristian, mi hermano, que es quien canta, es uno de los fundadores de
la UMI, la Unión de Músicos Independientes. Le abrió las puertas a un montón
de bandas que recién empiezan. Las orienta en el camino de la edición de
discos, cómo editarlos, dónde conseguir los mejores precios para hacer el
arte de tapa... Un asesoramiento que cuando comenzamos no existía. Había que
recorrer, hablar... Es muy buena esa propuesta que se logró. Se integraron
bandas reconocidas y otras que recién empiezan... Generó algo muy bueno.
- Parece que para voz la música y todo lo que implica es una cosa natural...
- Sí... Desde muy chiquitita, muy chiquitita, ya tomaba los instrumentos. La
guitarra, el órgano... Después con Cristina comenzamos a estudiar guitarras,
a los ocho compuse los primeros temas, a los diez empecé a estudiar piano...
No sé... a la música la llevo muy adentro mío. No me imagino una vida sin
música. Todo lo que tenga que ver con el arte me encanta. La danza, la
plástica, la literatura.
- ¿Alguna vez te planteaste las dificultades económicas propias en el rock?
¿Te generaron serias preocupaciones? ¿O te hicieron pensar en dejar la
música?
- No... Por suerte no... Si bien vengo de familia muy humilde. Pero mi papá
me decía siempre "no te puedo dar lo económico, quizá, pero sí te puedo dar
la libertad de elegir lo que quieras..." Y elegí la música, aún si tenía que
vivir bajo un puente. Es lo que me gusta. Todavía pienso así. Ni en pedo
estudiaría una carrera como administración de empresas o abogacía. Me gusta
que otros lo hagan, pero a mí me mataría. Me mataría el alma. Igual, soy una
sobreviviente. Techo y comida nunca me faltará. Y con el grupo por suerte
podemos vivir de lo que nos gusta. También tengo mi título en bellas artes.
Estudié un montón, me recibí re joven, a los diecinueve. Estudié música y me
la banco (risas nerviosas, se sonroja).
- ¿Ves a la banda con muchos años por delante?
- Y... hace mucho que tocamos. Empezamos de muy chiquititos, muy
chiquititos.
- En muchas notas hablan sobre el nombre del grupo...
- Y me sorprende, es muy loco cómo el nombre de la banda fue mutando, cambió
de significados. Todos los días encuentro algo nuevo.
- ¿Por ejemplo?
- Por ejemplo hace poco, mientras estudiaba sobre la cultura maya y
encuentro que saludaban algo así: "ilaquech", que significa "yo soy otro tú"
y se contestaba "jalaquen" que significa "y yo soy tu otro yo". Ya estaba re
emocionada con todo lo maya, su calendario y su gastronomía. Cuando leí esa
parte casi me muero.
- ¿Te fascinó?
- Sí. Me sentí muy identificada. Justo tengo un grupo que se llama El Otro
Yo y... como que... no sé... (abre los ojos muy grandes)
-... quizá, porque tiene un significado para alguien más...
- Claaaro. Y mirá para quiénes (con los ojos muy, muy abiertos) Fueron una
civilización tan grande...
- ¿Ése es el significado que hoy le ves al nombre?
- Y sí. Más que nunca. Como que yo soy otro vos, y todos somos parte de un
todo universal en donde nadie es más que nadie. Incluso las plantas y los
animales. Un significado de unión espiritual. (Largo silencio)
- ¿Qué me decís de las drogas?
- No... Para mí es... No sé... Depende para qué las uses... hay drogas que
son curativas... que usaban los indios para elevarse espiritualmente... En
la sociedad actual su uso se degeneró y la gente las usa para
autodestruirse, en lugar de alcanzar un estado de elevación. En lugar de
abrir una puerta, un estado espiritual, termina por ser algo destructivo. A
veces a los artistas les sirve, depende de quien sea. Para mí es un tema muy
delicado... (le traen té y sin dejar de hablar se lo prepara) puede hacer
mucho, mucho daño...
- Si querés tomar tu té... (apago el grabador pero sigue hablando)
- ... hoy en día, lo más jodido me parece es el alcoholismo, antes que la
droga. El alcohol es legal, lo venden en todos lados, y te hace mierda la
cabeza. Salís a cualquier lado un sábado, y están todos los pendejos re
empedo y no se acuerdan de lo que hicieron... y nada... se están quemando el
estómago y la cabeza y nada (asombrosamente toma su té sin dejar de
hablar)... Y son pibes de todas las ondas, eh. No sólo del rock. De
cualquier estilo de música y de los que no escuchan música para nada. Hoy
está de re onda. Está muy de moda el alcoholismo. Y es legal, y está en
todos lados, y comprás alcohol en todos lados. Eso me parece jodido.
- Te hago esta pregunta grotesca, porque ustedes organizan sus propios
conciertos...
- (Interrumpe) Sí...
- ...¿cómo les afectó lo de Cromañón?
- Y sí... obvio que nos afectó. Es una señal más de que hay que tomar
conciencia colectiva al hacer las cosas. Todos son partes de todos. Si yo
amo a mis hermanos, no voy a prender una bengala que vaya a prender fuego a
todo...
- ¿Y han...?
- ... y primero los niños... ante todo. Hay que amar a los niños. Toda la
gente del mundo debería amar a todos los niños. Si fuera así no habría niños
en la calle, no morirían de hambre. Si toda la gente se hiciera cargo, como
padres de todos los niños del mundo esas cosas no existirían... (largo
silencio)
- ¿Han actuado pensando en que podría armarse algún quilombo en un
recital?
- ¿Después de lo de Cromañón?
-No sé si después o antes... ustedes siempre armaron los recitales, supongo
que hacerse cargo de todo lo que pueda pasar no es fácil...
- Y... es un tema de responsabilidad, subir a un escenario. Si tenés dos
dedos de frente no podés obviar todas esas cosas. No podés tirar un mensaje
de drogas o de destrucción o de oscuridad. Es un tema de responsabilidad.
Uno no es el profeta del mundo, es una cuestión de no agregar mierda a toda
la mierda que ya hay. Este... No, no creo... Al principio, cuando comenzamos
a tocar en los bares underground de capital y de gran Buenos Aires por ahí
se agarraban a las piñas, y cortábamos el show. Decíamos "loco, no vinimos
acá a pelear, vinimos a hacer un recital de rock, de música, a pasarla
fiesta, así que si quieren pelear, váyanse"... Pasó un par de veces y
después nunca más, por suerte. Creo que también al público se lo educa, en
un punto. Si le tirás una onda de reviente sobre el escenario, es muy
probable que todos los que te vayan a ver estén dados vuelta...
- ¿Cómo ves a las chicas que van a sus recitales?
- El reflejo que veo en las chicas que van a los shows, y como chica... creo
que buscan mostrar su creatividad... me mandan mails, dibujos... es una
satisfacción re grande... porque no se genera una onda de oscuridad o de...
Tampoco es ser profeta, porque para eso hay que ser... no sé cómo es la
palabra... hay que ser más grosso para dar los mensajes... Pero mientras
tanto hay que tratar de no agregar cosas malas a las que ya están...
- ¿Siguen cómodos con ser independientes?
- A veces es difícil. Pero tenemos apoyo para promocionar los discos, más
que nada. Ahora, DBN nos apoya con la distribución del disco porque siendo
independiente es difícil llegar... FOPAR también ayudó en ese tema, nos
dieron una mano, gracias a Dios. Pero igual seguimos solos, en los
recitales, por ejemplo. Ahí sí, para delante (sonríe ampliamente).
- ¿Pensaron qué condiciones serían necesarias para que acepten firmar con
una discográfica multinacional?
- No. No pensamos eso. No. No lo pensamos como opción. Pero si tuviera que
pasar... por ahora, si tuviéramos que seguir ese camino, todo bien (sonríe
aún más ampliamente) pero por ahora estamos en este camino y vamos bien...