A diez años de la separación del grupo con el que conquistaron España, Ariel Rot y Andrés Calamaro volverán a subirse a un escenario, en Valladolid, para tocar aquellas canciones y recordar los viejos y buenos tiempos. La nota de Sebastián Ramos, para La Nación.
Será un concierto signado por el sello taurino: una faena única, dividida en tres tercios. Dos Rodríguez, Andrés Calamaro y Ariel Rot, otra vez juntos toreando en la misma arena, a diez años de aquel "Hasta luego", el disco que marcó el fin del grupo hispano-argentino. "Hay mucha expectativa por este concierto, porque es algo que nos piden desde hace muchísimo tiempo. Es la pregunta que siempre nos hacen en las entrevistas: cuándo nos volvemos a juntar. La idea es hacer un show en tercios, con temas de Los Rodríguez, los de Andrés y los míos, manteniendo la proporción taurina", dice Rot, desde Madrid.
El show, que los músicos bautizaron cariñosamente Dos Rodríguez, se llevará a cabo el mes próximo, en Valladolid. "Será un evento puntual, aunque si todo sale bien, siempre quedará una puerta abierta para repetirlo", asegura Rot, quien acaba de editar en la Argentina su sexto álbum en estudio como solista: "Ahora piden tu cabeza".
"Los Rodríguez era una banda que sonaba muy poderosa -recuerda Rot- y ahora que volví a escuchar el material para los ensayos tuve la sensación de que lo hubiésemos dejado embalsamado. Creo que el repertorio de la banda aún goza de muy buena salud."
-En este tiempo ¿extrañaste algo de Los Rodríguez?
-Sí, extrañé todo eso que significa tener una banda: tocar todos los días, divertirnos, juntar convivencia con música. Cuando uno tiene una banda es casi religioso ir a la sala a tocar, porque es como el centro de operaciones, el corazón de todo, donde late la música. Y luego, por supuesto que extraño a Julián [Infante], que lo recuerdo muchísimo (N. del R.: Julián Infante, guitarrista de los grupos Tequila y Los Rodríguez, que falleció en 2000).
Distinto, pero casi igual
"Si diez años después te vuelvo a encontrar en algún lugar, no te olvides que soy distinto de aquél, pero casi igual", cantaban Los Rodríguez en el tema que ahora parece retratar este encuentro de dos viejos compadres. "La verdad es que hace seis meses para mí esto era algo totalmente impensado -asegura Rot-. No estaba en nuestros planes, pero ocurrió que Andrés vino el año pasado a tocar a España y me invitó a subir al escenario para que lo acompañara en algunas canciones. Creo que aquel reencuentro amistoso y musical fue un poco la génesis de esta historia."
En España, la reunión de la mitad argentina de Los Rodríguez se anuncia como uno de los conciertos del año, en el marco del festival Valladolid Latino, del que también participarán otras estrellas de la música popular, como el colombiano Juanes, los españoles Amaral y Bebe, y la mexicana Julieta Venegas, entre otros. "Será un concierto muy bestial -se entusiasma Rot-, con números muy fuertes y muy populares en este momento. El festival conmemora la muerte de Cristóbal Colón, que murió en Valladolid. No sé muy bien qué significa para mí, pero en todo caso ya es la segunda vez que Colón logra que nos reunamos con Andrés."
¿Profecía autocumplida? Ya lo dice la canción: "Aquello fue un gran punto de partida, pero ¡a la vez qué fácil se te olvida! Diez años después, ¿quién puede volver atrás? Estamos en la Tierra cuatro días y el cielo no me ofrece garantías. Diez años después, mejor volver a empezar" ("Diez años después", del álbum "Palabras más, palabras menos", grabado por Los Rodríguez en 1995).
Ahora piden su cabeza
Aprovechando que su nuevo disco solista acaba de aterrizar en las bateas argentinas, Ariel Rot asegura que le gustaría repetir este concierto en Buenos Aires, pero a pesar de su trayectoria (junto a Tequila llegó a grabar "Fiebre de vivir", el tercer disco de Moris, en 1979, cuando tenía apenas 19 años) sostiene: "Tocar en la Argentina es bastante complicado, ya que por cuestiones económicas no puedo ir con mi banda. Las últimas veces que viajé para tocar allá fueron muy desgastantes, porque siempre fue una movida sin demasiado apoyo de la compañía y tal, y todo lo que se hizo, se hizo a pulmón".
Desde la portada de "Ahora piden tu cabeza", el disco, Rot se muestra como el rockero que es en la actualidad, con 46 años, una esposa y un pequeño hijo, pero siempre rodeado de cierto glamour, guitarras filosas y letras que hablan de excesos y corazones rotos.
Esa dualidad se confirma en una versión de lo más desprejuiciada de "Como la cigarra", de María Elena Walsh, incluida en el álbum. "Creo que es una canción que habla de la supervivencia y con la que me siento bastante identificado: llevo treinta años subiendo y bajando. Por eso me pareció que la letra era muy apropiada para este momento. Además, como soy padre, compro discos de María Elena, que es lo mejor que puede hacer un padre por sus hijos. El tema lo llevé a esa especie de subgénero que surgió a partir de que Sid Vicious grabó «My Way»: temas líricos y clásicos, bastardeados un poco y tocados de una manera, aquí diríamos, gamberra, atorrante.
-¿En el resto del disco también cantás sobre la supervivencia?
-Creo que, más que nada, el disco habla del paso del tiempo. No sé si en un sentido dramático, espero que no, pero hay muchas referencias a esa situación.
-¿Sentís que están pidiendo tu cabeza?
-Es un título impactante, ¿no? Nosotros, los músicos de rock, siempre hemos sentido que piden nuestras cabezas. En determinados momentos es así, ya sea por el exceso de éxito y la crucifixión posterior o por la indiferencia y la incompetencia que desata la indiferencia. El título del disco habla un poco sobre que esa sensación amenazante ya está en todos los ámbitos, no sólo en los músicos o los famosos, sino que atravesó esa frontera y hoy en día el hombre medio se ha contagiado y nadie se siente realmente a salvo.
-¿Aun para un músico con tu carrera se hace difícil mantenerse arriba en el ámbito musical español?
-Lo que ocurre es que en la Argentina las carreras son más sólidas y más largas. Me da la sensación de que en España la gente es más fan de las canciones que de los artistas. Eso hace que cada disco sea un poco como volver a empezar. Son pocos los casos en que realmente is the singer not the song, como dicen los Stones.
-¿Por qué creés que existe esa visión de la historia?
-Creo que la historia del rock en España es opuesta a la de Argentina. En los años dorados del rock, este país estuvo totalmente bloqueado, cerrado. Cuando estaba pasando lo mejor, Franco lo tenía todo bien organizado como para que nadie se enterara de nada. España se apuntó al tren del rock muy tarde, casi con el punk, a partir de 1977 o 1978. Eso hizo que no hubiera una base realmente sólida. El rock aquí siempre ocupó un lugar más epidérmico, más superficial, más cosmético quizá; algo que en la Argentina no sucede, porque el rock es una religión y están los próceres, que son intocables.
El músico asegura que todavía no están decididos los temas de Los Rodríguez que volverán a tocar con Calamaro, el 27 de mayo, y que los definirán cuando Andrés se sume finalmente a los ensayos junto a Tito Dávila, Osvi Grecco, Candy Caramelo y el Niño Bruno. "Estamos preparando las canciones para tenerlas listas cuando llegué Andrés. Por momentos, me parece que esos temas no los hubiese dejado de tocar nunca. Es muy raro. Además, estoy ansioso por escucharlo cantar a Andrés, que ha vuelto a los escenarios en un estado inmejorable, cantando de forma increíble".
Diez años después, dos Rodríguez vuelven al ruedo y prometen rematar la faena con otra de sus delicadas, pero precisas estocadas. Y olé.