Una vez más, la banda mostró toda su entrega y glamour en el Luna Park para mostrar en sociedad su nuevo trabajo.
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 fotos: Gabriela Porzio
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Babásonicos es una banda que sobresale. Que se hace escuchar por ser distintos, que plantea algo diferente desde lo musical y que, por sobre todas las cosas, logra superarse disco a disco, transformándose en un buen plan a la hora de elegir una salida para un viernes por la noche.
Esto mismo pensaron los miles que colmaron el Luna Park para ver con sus propios ojos la presentación oficial de "Anoche", premiado último trabajo de la banda liderada por Adrián Dárgelos.
Poco había pasado de las 21:30 horas cuando las luces se apagaron y un estruendoso griterío de un público en su mayoría femenino recibió al grupo que, entre sombras, se acomodaba en un escenario carente de escenografía más allá de un par de andamios, que servían como apoyo lumínico, y un gran fondo blanco a modo de pantalla que nada proyectó durante el concierto. También se destacaba la falta de una elevación para la batería, que se perdía en el último plano de un tablado raso.
Pero esto poco importó a la hora de escuchar música. Tal cual empieza el flamante trabajo de la banda, "Así se habla" y "Carismático" fueron las primeras fichas apostadas para el deliro de la gente. Un sonido impecable que solo en un par de pasajes se ensució con pequeños acoples acompañó el baile y canto desenfrenado de la masa que convirtió el recinto en una rave con bellas melodías y rabiosos temas, que se conjugaban a lo largo de los más de treinta que sonaron en la noche.
Sorprendió la incorporación de tracks de discos anteriores. Tal es el caso de "4 AM" y "El playboy" de "Miami", "Coral caraza" de "Trance Zomba" y "Zumba" de "Dopádromo", más allá de "Montañas de agua", hoy ya clásico incorporado a la lista de temas, dando un toque especial para los seguidores de siempre y un excelente aditivo a la hora del balance final.
La solidez del grupo se siente y se trasmite, no dejando dudas de las interpretaciones y el por qué de la popularidad con la que goza Babasonicos. Popularidad que no solo se basa en la composición sino en el manejo del show, logrando un cóctel explosivo de climas que van desde la más dulce conjunción de melodías hasta el increíble sonido que logra cuando se pone al borde del hardcore. Ver a Babasónicos en vivo es un viaje a lo diferente, estética y musicalmente posible dentro de un rock muy venido a menos desde lo poético y compositivo.