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29.05.2006.-

Ayer nomás



Con la llegada de los primeros discos de Los Beatles, las acciones de la Nueva Ola bajan considerablemente y crecen las de los conjuntos e intérpretes que imitan modalidades extranjeras. Los Shakers, Los Vip's, Los In (que luego serán Los Mockers, Los Bull Dogs y luego nada) cantan en inglés, con ritmos y melenas igualmente importados. Otros no: Los Gatos Salvajes (entre quienes alista Litto Nebbia), Los Buhos, Sandro y otros que, a pesar del viento en contra, intentan expresarse en el idioma de quienes los escuchan, ya sea a través de canciones propias o de traducciones. Y están también los que "naufragan" anónimamente con sus guitarras por los bares, las grabadores, los lugares de veraneo.

Recién el 28 de febrero de 1966, la sección marplatense de El Mundo cree descubrir la pólvora: dedica dos columnas a las canciones "comprometidas" que hace un muchacho de bluejeans gastados en El 51. "Le dicen Pajarito y hace shakes en castellano con letras que predican el amor libre y el rechazo de las costumbres burguesas", apunta el diario.

Poco después la confusión se agranda. Primero, por la aparición de dos conjuntos que tienen excesivos puntos de contacto a pesar de las notables diferencias de sus integrantes. Ambos se llaman Los Beatniks, ambos se han fijado idénticas intenciones y autoprohibiciones. Los Beatniks Sbirros -Angel y Emilio del Guercio, Edelmiro Molinari y Luis Alberto Spinetta (menos Angel, después Almendra)- hacen fugaces apariciones en la Escala Musical que capitanea Carlos Bayón. Los otros Beatniks, los "cueveros", varían su staff por motivos diversos: económicos, de veraneo, de índole musical. Varias veces se separan, se turnan, vuelven a integrarse4. En abril de ese año, Los Beatniks se forma oficialmente con Pajarito (que ya había vuelto de Mar del Plata), Alberto Fernández Martín (hoy Sound & Co.), Antonio Pérez Estévez (que hoy hace beat en España) y Moris (el mismo de siempre). Con ellos CBS intenta reemplazar el agujero dejado por la ruptura de Los Buhos y les hace grabar un simple. Logran más promoción sensacionalista que impacto entre los jóvenes. Y como la compañía sólo les ofrece continuidad a cambio de temas en inglés y continuar con la farsa del escándalo callejero, se separan a los pocos meses. Vuelven a La Cueva -reducto de buenos jazzmen- y sobreviven al amparo de la penumbra. Comparten sus mesas con Ramsés VII (Tanguito), Litto Nebbia, el poeta Pipo Lernoud (autor de Ayer nomás), Miguel Abuelo (más adelante Los Abuelos de la Nada), Javier Martínez, Alejandro Medina (entonces bajo de Los Seasons), Quique y Freddy (de Los Náufragos), Billy Bond, Horacio Martínez (el Gordo Martínez).

Como a Pasarotus -contraseña de La Cueva entre los iniciados- sólo van estos honrosos parroquianos de consumisión mínima y unas pocas parejas de enamorados, alguien piensa que un conjunto de shake atraerá gente nueva. Litto arma Los Gatos Salvajes, luego tocan Las Sombras, después Nacho Smilari (guitarra, hoy La Barra de Chocolate), Miguel Monti (alias Miguelito Fender por ser el primero en tener un bajo de esa marca en Argentina) y otros. Pero a esta altura, el primer conjunto cuevero, rebautizado Los Gatos, consigue fecha de grabación en RCA y registra La balsa, himno de la naciente colectividad hippie local.

(Del libro Agarrate!!! de Juan Carlos Kreimer (1970), el primero dedicado al rock (por entonces "beat") argentino)



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