La Covacha, Maldita Suerte y Fisura2 hicieron de la partida en la horrenda noche del domingo en el Teatro Colegiales con un masivo show convocado por el boca en boca.
Muchos nos preguntamos cómo será la vida de muchísimas bandas post Cromañon, casi sin lugares para tocar y con esos escenarios habilitados muy lejanos de las posibilidades económicas. Poco cambió desde aquel día de la tragedia, pero también es cierto que muchos grupos se las ingenian para salir adelante y mostrar su arte a pesar de todo.
Una de estas ideas es la cooperatividad, término antiquísimo pero que suena nuevo ante la falta de uso masivo, donde cada uno de los integrantes se mueve, genera, moviliza y multiplica su voz en su barrio, con su gente, haciendo del boca en boca un arma letal contra todas las imposibilidades que se presentan día a día. Si esto lo triplicamos, el resultado da una fiesta repleta de almas que conviven y disfrutan de un espectáculo digno y beneficioso.
De esa forma se generó la movida y los Fisura2 fueron los que le pusieron fuego a la noche desde el arranque, con un sonido poderoso plagado de reminiscencias heavy. La cavernaria voz de Hernán y el aporreo constante del bajo por parte de Felipe hacen las delicias de habidos escuchas que disfrutan de letras con más de un contenido interesante. Para anotar su nombre en un costadito de la hoja y reservarle un lugar a la hora buscar bandas para sacudir la cabeza.
Rápido cambio y los que a continuación darían lo suyo serían los Maldita Suerte, con muchos años en su haber y a bordo de su nuevo material "Detrás de tu mirada" siguen en la senda firme de convertirse en claros exponentes del rock vernáculo.
Las rasposas notas se entrecruzan con guitarras, bajo y saxos que ponen condimento al show, en especial la interpretación vocal de Juanjo sacándole chispas al micrófono. "Plegaria de un sueño" y "Marcando la huella" se llevaron los primeros aplausos, que se extenderían a lo largo de todo el set que incluyó un homenaje a Pappo, "El viejo", un cierre a toda garganta con "Peli del norte" y un cantante sumamente bancado por la gente que hasta se animó a tirarse en sus brazos para que lo pasearan por sobre sus cabezas, sin contar que luego de terminada la función bajó del escenario para saludar a cada uno de los que estaban junto al vallado. Un verdadero personaje.
La hora de la banda de cierre había llegado. La Covacha sabe hacer mover a la monada y lo hace a ritmo de rock n' roll aggiornado por donde se lo mire. "La venda" abrió las puertas al festival que tuvo agradecimientos especiales: "...para cada uno de los que se llevaron volantes para repartir o afiches para pegar generando esta fiesta que es toda de ustedes, gracias disfrútenlo...", se escuchó antes de descargar "La ironía mas buscada" y festejar en conjunto con su público.
Veintiún tracks completaron la lista de temas, que mechó entre clásicos ("Corre, corre", "Venir andando" o "Adónde es que voy", entre otros) y nuevos temas igualmente celebrados por la gente, como "Dicen los que saben". El final trajo "Apago la luz" y "Por el mismo camino", como rezo de lo que cada uno haría al partir con rumbo desconocido hacia su barrio, del norte o sur, y esperar una nueva oportunidad de reencontrarse con la música que tanto los motiva.
Tres bandas que se hicieron fuertes en Colegiales y a pura garra armaron su espectáculo, disfrutando y haciendo disfrutar a bajo costo a los que permiten que el rock siga existiendo: el público.