El músico recibió el premio a la Personalidad del Año. Un reconocimiento más. Y está bien.
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En el estribillo de una hermosa canción en tributo al gran maestro Joaquín Sabina llamada "Ahora te toca a ti" -prácticamente desconocida en la Argentina-, el español Juan Valderrama dice: "Quién te lo iba a decir, veinte años antes, banda sonora de los viandantes de las bocas de metro de Madrid, quién te lo iba a decir, tan poca cosa, que la Cibeles se iba a poner celosa porque ya nunca cantas por allí..." (La estatua de la Cibeles es un ícono en Madrid, casi como el Obelisco en Buenos Aires). Para trasladar la idea del homenaje a nuestro Andrés Calamaro hay un solo paso. Quién te lo iba a decir, Andrés, veinte años antes, que el primer paso de los Premios Gardel a la música en la Argentina iba a ser distinguirte como la personalidad del año, lo cual es decir un premio por tu música, también por tu actitud, por tu trayectoria y por tu coherencia artística y personal. Con eso a la vista, Andrés, va otro eligio: el premio que te entregaron anoche se parece en mucho a los premios que de tanto en tanto recibe Bob Dylan.
El asunto puntual es que la Cámara del Disco, en el marco de la entrega de los Premios Gardel, distinguió a Andrés como "La Personalidad del Año", lo cual se podría traducir como el máximo galardón que puede recibir un músico en el país. Casi como un Grammy local pero fuera de la competencia anual por los mejores discos, los mejores temas o las mejores performances.
Como en toda velada musical que se precie, en Espacio Darwin y ante 400 invitados especiales, el homenajeado recibió el premio acompañado por colegas amigos -en este caso por Cachorro López, ex socio en Los Abuelos de la Nada y su próximo productor, por su hermano Javier y por su amigo Juanse- y hubo actuaciones: arrancó Vicentico con "La parte de adelante" y el "Yo te avisé" de Los Cadillacs -Calamaro fue el productor del disco en el que apareció ese tema, hace dos décadas-, siguió Soledad y luego fue el turno de Fito Páez, quien fue puntual en el tributo. Primero versionó "Flaca" y después arremetió con "Crímenes perfectos", que había sido su aporte en el disco "Querido Calamaro", pero no solo sino a dúo con Andrés.
Siguió Miranda con "Otro amor en Avellaneda" del primer disco solista de Andrés, y cerraron Los Ratones Paranoicos con "Para siempre", junto a Fito, y "El tren de las 16" de Pappo junto a Fito y Andrés.
Este fue la cuarta entrega del premio a La Personalidad del Año. Los anteriores los habían ganado León Gieco, Diego Torres y Gustavo Santaolalla.
¿Y por qué lo de los "veinte años antes"? Porque hace justamente 20 años, Andrés estaba editando un buen disco, "Por mirarte", pero sin mayor repercusión popular. Es decir, hacía lo mismo que tiempo después le daría masividad, pero sin éxito. Entonces la situación, en aquel momento, daba para pensar que si el músico estaba haciendo todo bien y no pasaba nada, o casi, por ahí su destino era el de ser un eterno elogiado no reconocido... Pero ahora sabemos que algo -mucho, todo- cambió... Y está muy bien.
Felicitaciones.