Con el regreso de Alejandra Burgos y la nueva incorporación de Ivana Lapolla, The Beladies cerraron el sábado los festejos por el noveno aniversario.
The Beladies, el primer grupo femenino tributo a The Beatles, fue el encargado de cerrar el sábado por la madrugad, en el Paseo La Plaza el noveno aniversario del beatle café The Cavern Buenos Aires.
La velada había comenzado pasada la medianoche con The Silvers. Más tarde tocaron Los Prisioneros del Rock and Roll. Fue ya pasadas las 2 cuando las Beladies tomaron el escenario y cerraron los festejos por el aniversario de The Cavern.
La banda de Lucrecia López Sanz, quien también forma parte de Nube 9 y del proyecto solista del bajista y cantante de Los Súper Ratones Fernando Blanco, contó con el regreso de Alejandra Burgos, en guitarra y voz, y la nueva incorporación de la multiinstrumentista Ivana Lapolla, en batería. Patricia Flores se salió del clásico esquema del bajo violín tipo Hoffner y se lució con algo más moderno.
Vestidas de rojo y negro, las Fem Beatles recorrieron en forma cíclica las diferentes etapas de los Fab Four. Abrieron con "Some Other Guy", para los amantes de la prehistoria beatle, sorprendiendo con una performance joven y desestructurada, muy diferente a la que se acostumbra ver en los recitales de homenaje al cuarteto de Liverpool.
Siguieron con "You Can't Do That", "Everybody's Trying to Be My Baby", "Honey Don't" y "Help". Luego, llegó la sofisticación con "Drive My Car", "Hey Bulldog", "Come Together", "Birthday", "Yer Blues" y "One After 909", ésta última con Julián Carranza de Los Prisioneros del Rock and Roll y Nube 9 en voz.
El cierre fue un regreso a las épocas en que The Beatles hacían llorar a las jóvenes inglesas y estadounidenses. "Boys", "Roll Over Beethoven", "Rock and Roll Music" y "Twist and Shout" vinieron de la mano de una Alejandra que estallaba todo el tiempo con una energía pocas veces vista en un banda beatle, al igual que Ivana, que además con sus pelos llamaba a imaginar a un Ringo proto punk.
Tras la despedida, el bis no se hizo esperar y "A Hard's Day Night" fue el final de la noche de una jornada agitada, en las propias palabras de López Sanz.