Noticias


23.06.2007.-

"El disco tiene que ser como una cápsula del tiempo"

Fernanda y Ray explican por qué se tomaron tanto tiempo para terminar el nuevo disco de El Otro Yo, entre muchos otros detalles, en esta extensísima entrevista.



Los tiempos que dicta el mercado no necesariamente son los que tienen que seguir las bandas... El Otro Yo tardó tres años en presentar éste nuevo CD que está muy lejos ser algo "fuera de tiempo"... mantienen su esencia "espiritualmente under" y la energía que los caracteriza desde siempre pero es innegable el crecimiento de la banda. ¿Por qué ese nombre? ¿Por qué tanta presencia vocal de Fernanda? ¿por qué las tapas intercambiables? y muchas cosas mas, nos cuentan Fernanda y Ray en ésta entrevista.

Pasaron 3 años desde el lanzamiento de "Espejismos"... ¿A qué se debió que esperaron un tiempo para sacar "Fuera del tiempo"?

Ray: El tema de los tiempos de los discos no los respetamos con respecto a los estándares o exigencias normales del mercado de la música, que es un disco por año. Nosotros empezamos a componer canciones (muchas de ellas no se llegan a terminar, son sólo ideas…) y cuando sentimos la necesidad de plasmarlas en un disco, cuando las sentimos terminadas y nos parece que llegó el momento de mostrarlas, grabamos el disco. Por eso muchas veces sucede que pasa este tiempo, o a veces salen más seguidos. Todo eso depende de las ganas, sensaciones y los tiempos de las mismas bandas. Pasa con la dirección artística o el concepto artístico de cada disco: nos llevan las canciones a nosotros como músicos hacia un puerto que es incierto de alguna manera, hasta que el disco queda terminado y llevamos esas canciones al vivo. Nos gusta respetar los propios tiempos. Hacer un concepto artístico del tiempo. Con eso tiene que ver "Fuera del tiempo", el nombre del disco.

¿Cuál es el concepto artístico central del disco?

Ray: El concepto central es fortalecer la idea de diversidad, en la cual nació el grupo. Si bien escuchamos muchísima música, tenemos nuestro corazón en lo que escuchamos desde el principio. Esa diversidad se fue fundiendo, decantando y de las influencias empezó a resultar lo que es El Otro Yo como banda, en cuanto a personalidad musical. Y en este disco lo que sucede, aparte de tener un nuevo integrante que es Gabriel Guerrisi, "El Duque", (que viene de laburar con los Brujos y colaborar con varias bandas) se vio transformada la esencia y hay nuevos aportes y nuevos giros musicales, y todo lo que sucede cuando alguien ya está integrado desde la composición al resultado final del disco.

Otra de las cosas es la producción de Billy Anderson, un productor norteamericano de mucha experiencia y que ha trabajado con muchas bandas que nos gustan, y cerca de personalidades musicales como Kurt Cobain o Mike Patton, que son dos músicos que admiramos. Y pudimos dar con él, y en cierta manera se enamoró de la banda, y respondimos a la misma esencia del grupo, que es más que nada artesanal, natural y orgánica, más que postproducida, o "pasteurizada" o digitalizada. Y él es un productor nato, fundamentalista de esa manera de trabajar artísticamente los discos. Y bueno, fue lo que pasó en "Fuera del tiempo", que fue muy interesante para nosotros. Dio su propia percepción, produciendo artísticamente, de la naturalidad, lo orgánico e instintivo del grupo.

¿Condiciona en algún punto en cuanto a libertad creativa o decisiones, el hecho de trabajar con alguien "externo"?

Ray: No, mirá… nosotros siempre en cierta manera co-producimos nuestros discos. Desde que componemos las canciones tenemos una dinámica de trabajo en donde vamos arreglando las canciones, trabajándolas, eligiéndolas, descubriéndolas… Generalmente, la función de un productor de El Otro Yo es unificar decisiones y mantener objetivamente, fuera de todo el proceso creativo, la dirección, hacia dónde todos queremos ir. Uno cuando elige un productor, lo conoce antes y para nosotros lo personal es muy importante. Y Billy resultó ser una persona bárbara, muy abierta, más allá de lo profesional. Lo llevamos al Triángulo, a Temperley a nuestra sala, lo llevamos a shows nuestros… digamos, hicimos toda una previa para conocerlo bien, que nos conozca, tener esa dinámica de trabajo y trabajar tranquilos. Al ser músicos los cuatro -porque producimos otras bandas, fuera de EOY- uno se hace una idea o desarrolla una idea; y en el momento de dejarse producir tiene que aceptar la última palabra del productor en pos del bien colectivo, común o del disco. Entonces uno tiene que dejar de pensar egoístamente o personalmente con respecto a ciertas situaciones, pero es lo que debe ser y nosotros pusimos esa confianza en Billy, y creo que el resultado fue muy bueno.

Fue un disco que se grabó muy rápido, él quería captar eso, no hay ediciones de ningún tipo, él trabaja con consola moviendo los potes, no usa casi el mouse... toda una manera que por ahí es shockeante, y el audio va un poco en contra de lo que la gente está acostumbrada a escuchar en la radio. Como en el caso de la batería, que generalmente son baterías re sampleadas, super editadas, el baterista toca perfecto… Él vino y me dijo, "vas a tocar sin clip, porque me encanta esa dinámica natural que tenés…" y yo casi me espanto, me desmayo de pensar en esa situación… Charlándolo un poco pudimos hacer dos tomas de cada tema, y después, él como productor tenía la libertad de elegir cuál era la que más le gustaba. Y a mí me dejó más tranquilo en algún punto. Fue una buena experiencia.

Más allá de la diferencia en cuanto al idioma, consiguieron entenderse en cuanto a lo que ambos apuntaban con el disco…

María Fernanda: Si, sobre todo en lo que tenga que ver con la música, que es un lenguaje universal, es más fácil de transmitir… lo que me pasó muy loco fue que Cristian estaba metiendo una voz en "Amor Fuego", que es un tema lento, muy romántico. Estaba Billy arriba y se puso a cantar unos coros… y eran justo los coros que yo iba a meter, pero todavía no los tenía muy claros. Después me tocaba a mí, entonces entro a cantar y cuando salgo, me dice "Mirá, yo había pensado una melodía así…" como que había muy buena transferencia entre él y nosotros a nivel musical… y después sí, yo me divertí bastante practicando mi inglés que es bastante poquito… pero de los chicos yo soy la que más habla, así que imaginate lo que era… puedo hacerme entender bien y entiendo todo lo que me dicen, pero como jamás estudié inglés, puedo decirte "Mi ir…" o "Yo comer torta" (risas), pero bueno Billy vino bien predispuesto a la comunicación, y a ayudarme, a corregirme. Entonces yo también fui aprendiendo.

En este disco hay mucha presencia vocal tuya ¿Cómo reparten la cuestión de la voz en los temas?

María Fernanda: Mirá, básicamente, los temas que compongo yo los canto yo, los que compone Cris los canta él… también ha habido casos de temas que compuso él y me dijo "éste mejor cantalo vos", o viceversa… Igual después, al llevarlos a la sala, se termina de arreglar entre toda la banda. Hay temas que los hemos dado vuelta por completo! El primer tema del disco, por ejemplo, era un blues de entrada, y Ray lo agarró, lo dio vuelta y le cambió completamente el ritmo. También hay cosas que aporta Gabriel Guerrisi, que trajo algunos temas, y elegimos uno que fue el que más nos gustó, le cambiamos un poquito la estructura, le pusimos una letra... es muy compartida la composición. Pero básicamente sí, lo que compongo yo lo canto yo.

Bueno, y cómo surge esta idea loca de las tapas intercambiables?

María Fernanda: (agarra el disco y empieza a mirar las tarjetas circulares) Esta es una idea de Gabriel Kauffman, que es el manager. Siempre nos gusta que tengan algún detalle especial los discos.

Ray: Él decía "El disco tiene que ser como una cápsula del tiempo"… Es un vidrio y ves adentro un montón de cosas que plasman situaciones de un presente, una temporalidad adonde vos las lleves. Creo que esa era la idea, y creo que lo del plástico el diseñador, Pablo Bisoglio, lo supo captar bien. Y después, quisimos jugar con eso de "El día fuera del tiempo" y el Calendario Maya.

María Fernanda: (con una de las tapas) Éste es el símbolo del Día Fuera del Tiempo, que en el calendario Maya es el Día de los Artistas. Se festeja con explosiones de arte… es como el día de año nuevo para ellos. Es muy interesante lo del Calendario Maya, para cada día tienen una misión espiritual, y una serie de símbolos cósmicos, como preceptos esotéricos, astronómicos y astrológicos. Muy interesantes para los que les gusta estudiar sobre distintas culturas, y además han despertado a muchos niños del autismo. Estos símbolos ayudaron mucho a curar a gente enferma. Y bueno, a nosotros nos gustó tomar un poquito de eso, pero también aportar desde otro lado… cuando me senté con Pablo, el diseñador, le dije que me gustaría que tenga algo de mandala, todo tiene formas circulares, y el contraste que tiene la belleza de la naturaleza con la autodestrucción que generamos los seres humanos, con una artística muy linda en el fotomontaje y la textura que genera el dibujo sobre la foto.

Ray: La idea era que represente las canciones.

María Fernanda: (con otra tapa) Ésta por ejemplo, es un cometa, hay un tema que se llama así. Ésta es un tornado… hay un tema que habla sobre todos los fenómenos climáticos que están azotando al planeta, causados por todos los proyectos nucleares, o el recalentamiento global, las fábricas, lo que contamina.

Bueno, en sus letras también hay un poco de eso, como el contraste entre lo lindo, lo naïf y lo rudo, lo violento…

María Fernanda: Si, es verdad, hay como un Ying Yang.

También hay algunas referencias a la web… ¿Cómo es su relación con Internet? Sobre todo cómo influye con respecto a la música…

María Fernanda: Y, yo creo que es un panorama que todavía no termina de estar bien establecido, pero creo que es inevitable... está en todas partes. A mí como consumidora de música me gusta más comprar el disco original, porque me gusta tener el arte de tapa, o ver las letras para leer, tener el disco completo. En sí, en este momento no soy muy consumidora de Internet, muy de vez en cuando chequeo los mails, y casi nada. Pero no lo veo mal, es como una herramienta y una biblioteca abierta al mundo. Pero también creo que puede generar una especie de adicción o ensimismamiento o aislamiento… Por ahí como fueron en un momento los jueguitos, no se hasta qué punto está bueno eso, porque te saca un poco del contacto con la vida real, conectarte desde la realidad con las personas.

Sin embargo, a ustedes también les permitió hacerse conocidos en lugares en un principio impensados…

Ray: A mi, que estoy por ahí más en contacto con todo lo que es informático-virtual, creo que hay una situación que es real y tiene que ver con la realidad socio-económica de cada país; nos pasaba con Billy. Nosotros, como país tercermundista, "en vías de desarrollo" o con buenas intenciones de los gobernantes, no se cómo llamarlo, tenemos necesidades de primera instancia que no están siendo cubiertas, con lo cual estamos pensando en trabajar para pagar impuestos y comer, que esa es la realidad, y esas problemáticas llevan a buscar canales alternativos en dónde conseguir arte, sea cine o música. Hay una necesidad de aliviar el alma con el arte, entonces la situación es otra con respecto a muchos países del primer mundo, donde la gente sí compra los discos y el software originales, porque trabaja con ese software y no quiere que le de problemas. En nuestro país, y en general en todo Latinoamérica, pasa que los chicos quieren escuchar música, tienen ganas de seguir descubriendo grupos y la posibilidad es Internet. Y me parece que es muy valioso. Tiene cierto costado de anarquía, o de rebeldía, donde por ahí el que no tiene la posibilidad de ir y comprar un disco, porque no tiene veinte dólares, como un chico de EEUU, puede agarrar y con un poco de picardía, disfrutar de la música y del arte. A mi me parece que eso está bueno.

A nivel de difusión, a nosotros como banda nos sirvió muchísimo, y nos sigue sirviendo, porque en Puerto Rico, en Colombia, en Venezuela o en España, hay muchísima gente que conoce al grupo y tiene ganas de verlo, quiere que el grupo vaya, y eso no se hubiera generado de otra manera, si no fuera por Internet. Era algo inimaginable. Los primeros discos ni con computadora los grabamos. No sabíamos cómo manejar una computadora. Entonces, por un lado está toda esa situación que me parece que es coherente y tiene una lógica que suceda, y me parece que el punto en la balanza es, entre no tener música, y tener música de esa manera, apoyo tener música de esa manera; estamos hablando de que un chico de clase media o un poco más abajo se pueda ir a un cíber y bajarse una canción; hay otros que ni siquiera tienen acceso a un cíber, ni en pedo.

Ahora, está el otro costado que es la parte de trabajo y esfuerzo que va implicada en la manera en que EOY gestiona sus discos; esto quiere decir que, si no compran el disco o no pagan la entrada, EOY no hace giras, no graba más discos… nos dedicamos a otra cosa. No vamos a poder generar un mes de gira con todo lo que eso conlleva, mantener el sello, producir a otras bandas, mantener una estructura, podemos dar más, y arriesgarnos como en la última gira, Interminable, a llevar escenografía, proyecciones, cosas que otras bandas que están por sobre nuestro nivel no lo hacen. Por ejemplo, a lo que es el interior no le dan toda la atención, o no se arriesgan a hacer un show de ese calibre.

En los CDs de EOY se dio un balance casi perfecto; los chicos compran, no sólo el último disco, que arrancó muy bien, sino también los de todas las épocas del grupo editados por nosotros. Nosotros sabemos lo que les cuesta, y hacemos concesiones de distinto tipo; una vuelta hicimos una tirada del disco con un póster con las letras que terminó saliendo muy barato en el puesto de merchandising, casi como comprarlo pirata. Nos acercamos lo máximo que podemos a que los chicos que siguen a la banda puedan tener el acceso a la música editada a través de nuestro sello.

¿Por dónde creen que pasa la virtud de EOY para generar fidelidad con el público? ¿Porqué incluso a la gente que ya no le cabe lo alterna sigue escuchando EOY?

Ray: Yo creo que desde donde hacemos las cosas. Tan simple como eso. Nosotros hacemos las canciones, los discos y hasta los videos desde un lugar muy simple, muy puro. Sin ningún tipo de preconceptos, ni de vergüenza, ni nada. Para mí es como la información subliminal que viaja en cada producción que hacemos; te puede gustar más el estilo o no. Pasa que la gente que no escucha ese tipo de música, pero escucha EOY viene cargada de esa emoción y esa información, porque es algo que vibramos todos, no importa a qué nos dediquemos, seas jardinero, médico o músico, tiene como una carga emotiva lo que hacés, desde un lugar real, que tiene que ver con dejar eso lo más intacto posible con respecto a la producción del disco, lo más orgánico y natural, sin tanta digitalización extrema que nos convierte en menos humanos y más máquinas. Ser puramente humanos

María Fernanda: En las letras también hay como una búsqueda espiritual, y eso es por ahí lo que más les llega a los chicos, cuando dicen "Me hacen sentir acompañado", o "Estaba triste y me hicieron poner contento". Hay mucha emoción y mucho corazón volcados en las letras y en la música, y eso hace que muchos chicos sean fieles.

Ustedes son pioneros de la movida alternativa, han generado un código y hasta una estética propia. ¿Cómo ven la escena hoy?

Ray: Yo creo que a EOY lo fueron caracterizando o rotulando, y nosotros siempre trabajamos para darle personalidad musical al grupo a partir justamente de la diversidad de estilos que nos caracteriza. Tratamos de decantar las influencias para no copiar ni reproducir ningún fenómeno exterior y descubrirnos nosotros, individualmente y en grupo, como músicos, ser nosotros tocando como equipo generador de arte. Y en ese punto hay gente que se identifica con nosotros justamente con esa pulsión de tratar de descubrirse uno en lo que es puramente. Lleva mucho trabajo! Porque es tratar de deshacerse de la cultura musical que tenés, que admirás y al principio reproducís porque es lo que te gusta. Nos costó mucho trabajo, y creo que esa personalidad que fuimos logrando con el tiempo es lo genuino del grupo; puede ser bueno, o malo, te puede gustar o no, pero somos nosotros. Hemos logrado esa síntesis: ser representativos de lo que somos, y llevó a que en un momento nos empiecen a poner rótulos, porque no encajábamos en ninguno: éramos Power Trío, en otra época Hardcore, Post-punk o Dark-punk…

María Fernanda: Sónicos, también…

Ray: Muchas veces sentimos desde el periodismo y de la gente también la necesidad de ubicarnos en algún lado, más cuando hace veinte años atrás no era común que una banda generara su propio estilo. Ahora es lo más normal del mundo! Vos escuchás las bandas que suenan y son fusiones de fusiones de influencias, si bien podés acercarlas a algún estilo es difícil definirlas con una sola palabra. A nosotros en esa época nos pasaba que decían "¿Qué hace EOY? ¿Hace Rock? No, ¿Hace Heavy? No…" Nosotros sentimos en ese aspecto la influencia conceptual muy fuerte de Sumo, de ser una banda donde la diversidad de gustos y de estilos florecía todo el tiempo, y el público respondía lo mismo. Pasa en EOY que en el público ves chicos con remeras de Fun people, o de Ramstein, de La Renga… al principio decíamos, "¿Cómo puede ser?, pero después nos dimos cuenta que es natural que eso suceda: yo hablo de mis bandas preferidas que son Rock&Roll o Heavy Metal; María habla de la música que ella escucha que es clásica, experimental o de vanguardia, Cristian de las bandas punk, que más le gustan, y ahora que está Gabriel, de Pink Floyd y toda la psicodelia… la gente tiene una comunión con el grupo, pero se identifica con ciertas semillas o "gérmenes" de esos estilos que están ahí, hacen contacto con eso.

Ya que nombraste a Sumo, y dado que el disco de llama "Fuera de Tiempo"… hay muchas bandas que parecía que estaban "fuera de tiempo" y ahora vuelven a juntarse. Hace poco fue Sumo, ahora Soda…. ¿Qué opinan de esta vuelta de las "viejas bandas"?

Ray: Para mí es positivo.

María Fernanda: Para la gente está buenísimo. A los fans les late el corazón hasta el cielo, esperando volver a verlos, el fenómeno y lo que genera.

Ray: Primero que son muy buenas bandas, y por algo también la gente siente la necesidad, o siguen estando a pesar de dejar de tocar… Muchos de ellos son de avanzada edad, y es un buen momento para escucharlos. Es el caso de The Police, por ejemplo. Yo nunca los vi, y me encantaría verlos en vivo. Yo veo chicos que tienen remeras de Ramones, y por la edad nunca los fueron a ver, porque son de esta nueva generación de gente que escucha Punk-rock. Está bueno para que uno y las nuevas generaciones tengan la posibilidad de ver lo que son, y sientan lo que pasaba en vivo, que es cuando se ve el alma de la banda, la esencia. Lo que son como músicos, lo que transmiten se ve en vivo. El disco, los videos y DVDs. rememoran el vivo, pero no es lo mismo.

¿Puede ser que a través de la música se genere la fantasía del mantenerse eternamente jóvenes? ¿Ustedes buscan de alguna manera transmitir eso?

María Fernanda: No, no creo que sea ese nuestro mensaje. Sí, el preservarse ante todas las cosas, contra todo lo que tenga que ver con el reviente y la autodestrucción. Yo personalmente no adhiero a la generación de las cirugías estéticas o de "pendeviejos". Sí de mantener el espíritu y la cabeza lo más puro y sano posible, tratar de no corromperse con el tiempo, o convertirse en un "ángel caído". La edad pasa y el tiempo pasa para todos. Yo, por ejemplo, tengo como ejemplo a mi abuela, que tiene un montón de años y tiene un alma re pura, re linda, como muchas de las personas mayores. Como que cada vez hay menos, te dan cuenta como han preservado su mundo interior, su eje y su alma

Sí, me refería no tanto a lo estético sino mas bien al espíritu. Es como que nuestra generación hoy se aferra al no querer crecer…

Ray: Si, no es crecer, es como una nueva religión que gira en torno a la belleza efímera, la belleza física. Y es tan confuso el tema, tan engañoso para la mente que resulta contradictorio. Uno siempre busca lo bello, porque atrae. Uno siempre quiere comer algo que sea rico. Pero de ahí a generar todo lo que está pasando que es una carrera desenfrenada por mantenerse físicamente joven, no importa mentalmente… mentalmente podés estar quemada, como está la mayoría que se hace ese tipo de tratamientos tan nocivos…

María Fernanda: Hay una sobrevaloración de la belleza, pasa para el lado grotesco ya. Creo que hay arrugas que son re valiosas, como las arrugas de reírse mucho, o de pasarse noches enteras estudiando, quemándose las pestañas por algo que a uno le gusta, o de cansancio de una enfermera que está todo el día cuidando enfermos; o de una maestra que está con los pelos de punta atendiendo a treinta nenes y dándoles el amor y la contención cada día… ¡Y esas arrugas son hermosas! Solamente los pueblos que son ignorantes pueden tomar a la vejez como algo negativo.

Después sí, obviamente que a cada uno y a la mujer sobre todo le gusta embellecerse y ser coqueta, y eso es lindísimo, porque es algo propio de la mujer que es como parte del arte, como que embellece el entorno y el planeta. Pero de ahí a tener una obsesión…

Vos como mujer, ¿Cómo tomás el hecho de ser imitada por miles de chicas que quieren tu look?

María Fernanda: Yo lo que siento es que, más que ser imitada puedo llegar a ser en algún punto como un disparador de inspiración porque muchas veces yo veo chicas que tienen una forma de vestirse, de peinarse o de arreglarse que yo jamás me pondría, y que quizás fueron inspiradas en alguna letra o que vieron algo en mí que les pareció y que yo la veo super artística. Por ejemplo, cuando yo hice una muestra de cuadros en Sonoridad Amarilla vinieron unas chicas hermosas, todas con unas combinaciones… hasta la ropa se las hacen ellas muchas veces, y cosas que por ahí a mí ni se me ocurrirían… No se, ¡Yo jamás me llené la cabeza de hebillitas! O de collares… lo único que uso es un anillo, una muñequera y nada más. Me encanta pensar que puedo servir de disparador de inspiración, algo así como una musa, porque a mí justamente la música que más me gusta es ésa, la que me genera ganas de ponerme a pintar, o de escribir una canción, o de ponerte una ropa linda y salir a caminar… disfrutar las pequeñas cosas de la vida.

¿Alguna vez se imaginaron llegar hasta donde están?

María Fernanda: Nosotros cuando éramos niños creo que todos teníamos ese sueño en común de poder hacer música siempre, no tener que dejarla nunca, y trabajar en pos de la música. Y ese fue un sueño que hoy en día se puede decir que a través de los años se fue cumpliendo, porque ya el año que viene vamos a cumplir veinte años como grupo. Pero fueron muchas cosas las que nos fueron pasando y jamás nos habíamos imaginado, aparte de este sueño de poder estar en el camino de la música; como por ejemplo, cuando viajamos a los EEUU, o a otros países, o a recorrer toda la Argentina tocando, irnos a vivir juntos, grabar un montón de discos… y seguir dándole duro, haciendo notas y todo lo que hay que hacer para llevar adelante una banda de rock.

Pese a haber crecido tanto, como decís, y a lograr proyección internacional y una carrera ya consolidada, siguen manteniendo cierta esencia Under. ¿Por dónde pasa para Uds. el "ser under" hoy?

Ray: Yo creo que somos espiritualmente under, en el buen sentido del rock. Al momento de crear, o componer, hasta de tocar nos conectamos con nuestro "otro yo", nuestra esencia artística pura, pero después, abajo del escenario tenemos un acercamiento y un trato con los seguidores que no es el habitual para una banda y que ha generado tal vez esta fidelidad de la que hablaban ustedes, ese acceso a hablar con el músico, no como alguien inalcanzable que está en la estratósfera, sino como un pibe común que genera un montón de cosas y es artista. Pero podés tener acceso, hablar y compartir, por ahí vos también sos artista pero por esas circunstancias uno está tocando y el otro escuchando.

María Fernanda: Y gran parte del público son artistas en potencia. Escritores, o pintores… siempre nos acercan obras propias, cuentos, trabajos literarios… hay chicos que estudian periodismo y hacen la tesis con nosotros. Son un público con muchas ganas y mucha potencia en su chispa divina personal. Eso es lo que yo percibo del público.

Para cerrar… Cuenten un poco cómo viene la gira.

Ray: Y ahora estamos arrancando las primeras fechas… ya empezamos a tocar canciones de este nuevo disco. El 6 de julio tocamos en La Plata, y entre medio estamos terminando de preparar todos los temas del disco, que son bastantes. La idea es ir sumando a medida que el disco esté en la calle y los chicos lo vayan conociendo más. En este primer show tocamos temas que son fijos de EOY, y rescatamos temas viejos que nos venían pidiendo como "Bajo la guerra", "Llévame" o "Tiburón", y sumándole todos estos de "Fuera de Tiempo". Entonces es como renovar el show, desde la nueva formación con Gabriel, tocando el disco que él compuso también que es algo importante. Terminamos el video de "Almas Gemelas", y vamos a arrancar la quinta edición de la Gira Interminable, superando el récord de la gira anterior que era 32 shows, y que cuando hicimos esa nos enteramos a través de los medios que rompimos un récord, sin querer porque no nos lo planteamos nunca. Ahora son 42 shows en 60 días. Nos gusta mucho salir de gira, viajar y tocar para nosotros, es lo más. Y bueno, vamos a hacer Argentina, Latinoamérica y posiblemente por primera vez Europa, si se dan las condiciones, vamos a ir para allá!



Enciclopedia: #  A  B  C  D  E  F  G  H  I  J  K  L  M  N  O  P  Q  R  S  T  U  V  W  X  Y  Z 
Blog.Rock.com.ar: lo último