La Renga sigue adelante con su gira nacional: el fin de semana volvió a Tucumán a presentar "Truenotierra".
 foto: La Gaceta
|
|
|
Algo más de tres años pasaron desde su última vez en Tucumán. Hasta que el viernes pasado más de 9.000 almas se amontonaron en la intemperie para escuchar por primera vez en vivo algo de "Truenotierra". Un show de dos horas y media, un pequeño pero potentísimo homenaje a Pappo, y pantallas y muchas luces para adornar una fría y hermosa noche.
Y no sólo se trata de ir a ver un show de La Renga, también es presenciar el fenómeno de una "banda que tiene gente que la sigue a todos lados". Chicos de Córdoba, Buenos Aires, Santiago, Salta, Jujuy, Catamarca, La Rioja, etc, etc, etc se ven en la multitud. Y están tan felices que contagian. Hacerse amigos en un recital de La Renga es un clásico, encontrar caras que sólo ves en los recitales, también. Luego, tomarse un tiempo para leer los trapos de las distintas ciudades y sentir el suelo temblar con el primer acorde de "Almohada de piedra". Terminó con la espera y todos se preparan para ver el panic show.
"El monstruo que crece", "Montaña Roja", "Despedazado…", "El juicio del ganso" y todo muy lindo hasta que comenzó a sonar el "Blues cardíaco" y los mismos de siempre pasaron corriendo con sus trapos desde el fondo hacia adelante por arriba de las cabezas de la multitud embelesada. Gran show, que hasta tuvo su momento de homenaje cuando "Viva Pappo" hizo entonar a todos: "…Reciban los dioses, a nuestro rey de la guitarra…". Las luces acompañaban los climas junto a las pantallas de los costados, que proyectaban sensaciones para cada tema. El sonido, un lujo en todo momento. Para los bises, un compilete que incluyó entre varios a "El revelde", "Blues de Bolivia" y "Panic Show". Se despidieron "Hablando de Libertad" y bajaron del escenario luego de muchos saludos y abrazos.
Chizo, Teté y Tanque… ¡Qué trilogía! Una de las más queridas del rock argentino, atrás con Chiflo y Manu ("qué lindo que canta Manu en vivo", comentario repetido) y dos más ayudando con los vientos. Son las caras visibles de una familia que viaja de a 72. Entre ellos encontramos productores, manager, los chicos de seguridad de Córdoba (infaltable garantía de orden) stages, gente de luces y sonido, amigos y más. Son parte de esta gran hermandad de rockeros de barba y pelo largo (que parece ser condición no excluyente para pertenecer al clan) Y siguieron hasta Salta, en un show que los esperaba el lunes. Los mismos de siempre estuvieron ahí, y algún que otro curioso que fue a experimentar nuevas emociones, también. Al final, de eso se trata…