La banda de Vicentico y Flavio se juntó para tocar en un programa de radio. Hubo mucha música, anécdotas y canciones de siempre. ¿Se volverá a repetir?
Los Fabulosos Cadillacs (casi) en pleno, se reunieron el martes 17 de julio, a cinco años de su último show en Buenos Aires, y dieron un show sorpresa, íntimo y “acustic-loko” de dos horas, en Sonidero FM: el programa que Flavio Cianciarullo conduce, con el alias de “El Locutor Enmascarado”, por Radio Atómika (Capital Federal). Un regreso que, entre tanta emoción, reventó varios micrófonos y el servidor de la emisora.
La reunión de los Cadillacs (que puede bajarse completa de la página web de la emisora, www.radioatomika.com.ar ), fue por demás un acto simbólico: dos horas antes de que empezara el show, ya no había lugar en la página para escucharlo on-line. A las 21.51, adentro del Estudio Fabián Polosecki (de seis metros por cuatro), los músicos se dispusieron en ronda, tipo fogón: Flavio Cianciarullo en bajo y guitarra, Vicentico en guitarra electroacústica y voz, Fernando Ricciardi en djembe, Sergio Rotman en saxo alto, Luciano Jr. (recién llegado de Maracaibo para la reunión) en coros y rimas, y un invitado especial: el trompetista de Dancing Mood, Hugo Lobo (que conduce Hombre Lobo, en esta misma radio). En el medio: cervezas, empanadas, helado y un sushi de supermercado que los músicos degustaban, entre tema y tema, con la mano.
Los Cadillacs no tocaban juntos en Buenos Aires desde el 26 de enero de 2002, en el Showcenter de Haedo. Entre tema y tema, sin abrir las líneas telefónicas ni sacar llamados al aire, los músicos se remitieron a tocar e intercambiaban anécdotas de esas canciones, además de algunos divertidos detalles de dónde tocaron aquellos covers o hits potenciales que nunca llegaron a grabar (“´Move On Up´ de Curtis Mayfield sólo lo tocamos en Badía y Cía, en el año 1987”, relató Vicentico). Mientras, en el control se apretaban unos veinte testigos presenciales de este regreso, que cantaban, aplaudían y planeaban un pogo emocional. Ese clima hizo el resto de la tarea: en la lista había nueve tracks, pero tocaron el doble.
Detrás de una máscara de catch mexicano, Cianciarullo tomó al final el lugar de su personaje radial, “El Locutor Enmascarado”, y preguntó: “¿Cuándo vuelven los Cadillacs?”. Vicentico se apuro a contestar: “¡Qué buena pregunta!”, dijo. Nada más. Tras el show, nadie confirmó ni desmintió nada. Pero, en paralelo a la vuelta de Soda Stereo (histórico rival de los ochentas), todos interpretaron este momento como “el regreso”. Sergio Rotman, tituló en exclusiva para el sitio Rolling Stone, sobre el final: “Esto es para la historia del rock: Los Cadillacs volvieron en una radio de barrio. Esta es la mística del rock: Con los Cadillacs siempre fue así, nunca planeamos las cosas ¿Por qué? Porque a diferencia de Soda Stereo, Los Cadillacs no tienen que comprobar nada”.