A punto de presentarse junto a Virus, en la Plata, con motivo de la gira de presentación de su disco "Fetiche", Florencia Ciliberti nos abre las puertas de su mundo: El Mundo Hana.
Tal vez su nombre remita de manera inevitable al jingle pegadizo de un servidor de Internet. Pero el Mundo Hana extiende sus fronteras mucho más allá del hit, o incluso de la música como disciplina en particular. Motivada por un entorno que alimentó desde chica su inquietud, Hana es también artista plástica. Hana, o Florencia Cilberti, que son la misma persona. Cómo vive, cómo siente y cómo piensa un personaje que vale la pena conocer.
¿Hana es algo así como tu alter-ego, más que un seudónimo?
En realidad, ambos. Porque Hana es "flor" en japonés, entonces mi nombre de pila es Florencia. Y a partir de que arranqué con mi proyecto solista, me parecía más interesante tener esta especie de alter-ego, o seudónimo (da igual), que es Hana, pero que al mismo tiempo no lo siento muy ajeno, porque es Flor, en otro idioma.
¿Por qué decidiste encarar una carrera solista, después de tu banda Baobab?
Porque creo que todo forma parte de un tránsito de evolución. Constantemente estoy tratando de abarcar cosas nuevas, de experimentar, y desde ya que un proyecto solista te da mucha más independencia para todo, para tomar decisiones fundamentalmente.
Y en mi experiencia anterior, como banda, sentí que había cumplido un ciclo, y necesitaba a partir de ese momento, tener un mayor compromiso y mayor libertad. Viene acompañado de riesgos mayores, también. Pero eso a mí me seduce y me entusiasma, fue una necesidad que surgió así.
De hecho, seguís con parte de tu ex banda...
Eso fue fantástico, porque realmente no pensé que eso pudiese pasar. Una vez que yo decido seguir como solista, el paso primero fue componer, escribir canciones, y después armar una banda. Todo esto yo lo vivo con mucho compromiso pero también con placer, de una forma muy lúdica. Para mí lo importante es tocar con gente que tuviese onda, no me gustaba la idea de sesionista.
Y sorpresivamente, pasado un tiempo me llaman los chicos y me dicen que querían escuchar las canciones porque querían seguir tocando conmigo. Y para mí fue una sorpresa muy linda, porque químicamente funcionábamos, y musicalmente también.
Aunque viramos en cuanto a la dirección artística, resultó bien. Hace ya varios años que estamos así, y la pasamos bien. Por suerte no se perdió esa química tan linda que tiene que ver con el placer, más que porque tenés que hacerlo.
Laburaste con músicos como Carca, Diego Tuñón, gente que viene netamente del rock. Sin embargo, generalmente se te ubica dentro del pop y el glam. ¿Cómo definís esa relación entre forma y contenido?
Vos sabés que es genial, porque es algo que yo nunca me pregunto.
Tal vez mi música no es literalmente rock, pero tampoco siento no serlo. Y tal vez sea porque en todos los espacios donde yo toqué eran lugares de rock. No sentí que tenía que demostrar por qué soy rock o no. Mis canciones tienen muchas melodías, mucho trabajo en cuanto al sonido, y hay guitarras distorsionadas como también acústicas, es una música muy ecléctica.
Virus, para mí, forma parte del rock nacional, y sin embargo es música pop. A Babasónicos no se lo cuestiona. De hecho, hacen unas hermosísimas baladas y no por eso dejan de ser rock. Me parece que esto también tiene que ver mucho con un patrimonio más de macho que de otra cosa.
Igual no me importa pertenecer o no pertenecer. Mi compromiso es sí, hacer buenas canciones y con lo que hago me invitan tanto a festivales de rock, de electrónica, o de pop… Nunca sentí pertenecer a un género porque siempre toco en todos lados y nunca tuve que pedir permiso; directamente me invitan, sin ningún problema.
¿Está devaluado el pop?
Como definición, lo que tiene el pop es que es mucho más amplio. Es música popular. Más que devaluado, hay como una especie de prejuicio. Yo lo siento, por cómo hablan, por lo que te preguntan…
Claro, la gente necesita ponerle un nombre a las cosas. Así es como te rotulan...
Pero si es así me encanta, más aun. Porque para mí, el artista no puede convivir con ningún tipo de prejuicio. Es incompatible. Entonces, si alguien viene con un cuestionamiento prejuicioso, yo ni lo escucho. Nunca me interesó nunca decir "soy una artista pop" o no. No me interesa.
¿Puede tener que ver con la explosión de "Parque de Diversiones", que fue un tema con pasta de hit?
Con "Parque de diversiones" fue literal; el parque de diversiones en mi casa lo tengo como yo quiero, y no como los demás me dicen que tendría que ser. Yo me divierto con lo que quiero y no con lo que la gilada me dice que tendría que divertirme. Es como estar conectada con lo verdadero, no lo "aparentemente importante". Lo que la vida mundana te quiere meter, para mí es una paparruchada. Eso lo entendí hace mucho tiempo, y me cago de risa.
Ahí está la actitud rockera…
Claro, por ahí la actitud rockera en mí tiene que ver con lo contestatario que es, en definitiva, lo que termino pretendiendo de la música que hago. Me gusta también cierta sofisticación. Me gusta la belleza, pero mi actitud es de reacción, todo el tiempo.
Termina saliendo algo de forma lúdica, pero desde un lugar muy contestatario. Igual no reniego, ojo…
¿Del hit?
No, no reniego del hit, no reniego del pop, no reniego de nada. Es más, te diría que rock es un segmento. El pop abarca mucho más, y yo quiero abarcarlo todo, ¿entendés?
Inclusive en el transcurso del tiempo, yo quiero seguir investigando, quiero seguir componiendo canciones… porque en verdad, el compromiso como compositor, al menos en mi caso, y esto te lo digo realmente, es hacer una hermosa canción. Que es muchísimo. Es una pretensión importante. No ponés tanto énfasis en la figura estética de lo que representa. Una buena canción puede ser tocada de mil maneras diferentes, que va a seguir siendo una buena canción.
En el arte, la belleza es un criterio muy subjetivo. ¿Por dónde creés que pasa lo hermoso de una canción?
La belleza pasa por cada uno de nosotros, lo que para mí es bello para vos por ahí no lo es. Y eso es lo maravilloso del arte. El arte en sí es una reinterpretación de las cosas.
Por cada persona que existe, y cada persona siente, experimenta y vive, se van a decir las cosas de una forma diferente. Son tantas las interpretaciones que se hacen sobre las cosas, y lo que uno considera lindo o feo, que eso depende de quién lo mire.
¿Cuándo empezó tu carrera como artista plástica, y por qué se despertó tu pasión por el arte?
En realidad, desde siempre. Desde muy chiquita tuve la posibilidad de hacer canciones y de pintar. Tuve la suerte de nacer en una familia y una casa donde existieron libros de arte y muchos discos, y siempre se encargaron de llevarnos a mí y a mi hermana, a ver películas de Bergman, de Fellini… escuchar música clásica, mi papá traía discos de rock… es como que todo el tiempo nos alimentaron de esa forma y para mí fue muy natural. Entonces agarrar una guitarra y tocar una canción para mí formaba parte del juego. Y cantar también.
Yo lo veía como algo totalmente natural, sin ningún tipo de fin. Ni siquiera era "elegir la carrera de…" sino que formaba parte del estilo de vida que yo quería llevar.
Y después las oportunidades se fueron presentando, entonces hubo momentos en que se priorizó viajar, y empezar a vivir de la pintura, mientras vivía afuera, y a la vez llegaba a mi casa y componía. Y después las cosas llevaron a que mi vida se altere, y hoy vivo de la música y pinto cada tanto. Pero en realidad creo que eso es lo hermoso de la vida, que todo el tiempo va rotando, y uno tiene que darse cuenta de la oportunidad que se tiene, y avanzar. Es un constante movimiento, y creo que todavía se pueden experimentar tantas cosas...
¿Creés en esa idea de Kandinsky, de la musicalidad de los colores?
Absolutamente. Es que es así, y te digo algo… todos lo podemos ver, en un momento de tranquilidad o de contemplación. Yo cuando pinto, pinto escuchando música. Y me pasa que en la pintura se me refleja un ritmo, un color que tiene ritmo. Vos lo dijiste, desde el caso de Kandinsky hubo artistas que directamente lo experimentaron así. Eso es lo maravilloso del arte, el poder de la reinterpretación, la fantasía.
Y la música también te representa colores, e imágenes todo el tiempo. Todo compositor cuando compone una canción te está tratando de reflejar a través de la fantasía, o de hechos más literales, el llevarte a otro mundo distinto de este, en el cual estamos todos corriendo atrás de aparatitos.
Bueno, hay justamente, una especie de Fetichismo…
Total, pero peor. Para mí más que fetiche es una adicción. La peor de las drogas, la más careta, porque se supone que es cool. Es la peor. No tengo nada contra el avance de la tecnología, pero veo que la gente se entorpece y va perdiendo la capacidad de decisión.
¿El título de tu disco va por ese lado?
Sí, porque el espíritu de las canciones, más allá de que las letras hablen de cosas distintas, todas lo hacen desde un lugar que defiende tu poder de generar ideas. Y para eso, necesitás imaginación, fantasear y creer en tus propias ideas. Tener tu protección de esas ideas, más allá de lo que piensen los demás. Ese vendría a ser el concepto, el tópico del disco.
Y el Fetiche, tiene un concepto que me parece que es hermoso, romántico porque es el fetiche tribal, ese objeto que para otros no significa nada, pero para vos es lo más importante y además te trae suerte. Nadie cuestiona al fetiche… de última sos un loco, un pirado, pero vos creés en eso. Si nosotros aplicáramos esa condición a nuestras ideas de la vida, sin que nos importara tanto la vista de los demás, seríamos mucho más felices. Eso es lo que me gustó del fetiche. Vos lo ves y hasta es algo ingenuo, pero sin embargo tiene profundidad.
Estuviste presentando "Fetiche" durante la gira con Julieta (Venegas)...
Fue hermoso, porque nos habían presentado la otra vez que estuvo acá pero no tuvimos contacto. A través de myspace, recibí un mail de ella que decía que quería que yo la acompañe en su gira por Argentina. Es muy halagador que otro artista se conmueva con tus canciones, y que entienda lo que estás diciendo. Eso es bellísimo.Y la gira fue muy linda, muy divertida
¿Qué respuesta encontraste en el público frente a los temas del disco?
Fue fantástico, porque salíamos a tocar y "Parque de Diversiones" sonaba pasando la mitad del show. Y recién ahí veía la aceptación in situ de mis canciones. Era una sensación fuerte, porque si bien es un público respetuoso, la gente en estos casos está esperando al artista que fue a ver. Aparte ella tiene un público muy heterogéneo, eran tres generaciones: el abuelo, el hijo y el nieto.
Y como yo arrancaba con temas del disco que no son conocidos, ahí era ganártelos por lo que estás haciendo, o no. Y en todos los shows fue una situación alucinante, y desde ya, es impresionante la identificación con Parque de Diversiones. Era una fiesta.
¿Crees que un hit es único, o puede volver a pasar?
Mirá, hay muchos factores. Yo en el disco tengo un montón de hits, no solamente "Parque de Diversiones". En realidad yo, Hana, cuando compongo una canción no estoy pensando en hacer un hit. Sí, en hacer hermosas canciones. De ahí que tenga determinados elementos que no sabés cuáles son, pero que a la gente le despiertan determinadas cosas. No hay fórmula.
Hoy por hoy también me doy cuenta que es tan monstruoso todo lo que tiene que ver con el negocio, que por repetición te terminan metiendo un hit que está armado por la máquina de picar carne. Entonces, lo del hit es muy relativo. Dentro de este disco, fetiche hay muchas canciones que tienen esa cualidad, y por ahí la gente no las llega a conocer.
¿Cómo fue la filmación del video de "Mucho Más", tu próximo corte?
Muy divertido. Yo a Ariel Winograd, que es el director, ya lo conocía hace años, había hecho un video con él también, con mi banda anterior. Y había sido una experiencia muy buena, así que quedó pendiente la posibilidad de trabajar juntos, y se dio ahora.
En vez de filmar se sacaron más de 8 mil fotos, y después se hace una edición con esas fotos, y el efecto que se va a lograr es fantástico… ya lo van a ver, pero estoy volando casi el 80% del video, hay también animación… el interpreta mi canción y aparecen indirectamente sus fetiches, que están presentes en casi todo el video. Y esas cosas me encantan, me divierten mucho porque son sorpresas que te llevás. Es una mirada, es otra propuesta.
¿Momento de mayor reconocimiento?
El año pasado, con "Fetiche". Lo que pasó con "Parque de Diversiones" fue muy fuerte, y muy bueno. Entendí que con ese disco algo podía pasar. Era un lindo disco, y quería que tuviese una buena exposición. Porque a veces a muchos artistas o músicos del Under, les pasa que su música llega a muy pocos. Y ahora está tan digitado el negocio de la música, que era muy difícil. Hasta que llegó Internet, que es la revancha de unos cuantos, yo creo. Por ahí se perjudica como compositor a nivel económico. Pero la realidad es que el músico no lo hace por la plata. Sí te hacés valer cuando hay posibilidades de negocio, pero no se hace música por lo económico. Entonces, poder descubrirte a través de Internet es maravilloso, sin necesidad de los caminos que se habían delimitado.
¿Cómo describís el Mundo Hana?
Mucha libertad... de hacer lo que tengo ganas de hacer, locamente, pero con un alto estado de conciencia, que es para mí el viaje más alucinante. Veo las cosas más maravillosas. Todo se empobrece cuando estoy en estado de inconsciencia; todo es más pobre, más pueril y aburrido. Pero cuando estás en esos momentos, que no son tantos pero intento buscarlos, es como un nivel de lucidez tal que aparece la verdadera magia de las cosas. La magia está, sólo hay que conocerla. Realmente asumir que hay cosas que son inexplicables, y está bueno que nunca se expliquen. Cómo puede ser que desde acá queremos controlarlo todo, hasta definir cómo tendría que ser Dios. Vivir con las dudas sería mucho más relajado. Y mi estado de conciencia tiene que ver con eso. Y sentir más, no tener que pensar tanto.
Ahora contame vos... ¿cómo vas a hacer para transcribir todo esto que te dije?