En plena guerra de Malvinas, Los Violadores entran a grabar el punk furioso de su disco debut, gracias a la gestión de Michel Peyronel. Pil Trafa, Stuka, El Polaco Zelazek y Sergio Gramática se convertirían en el máximo exponente del género. Perseguidos por la censura, el disco saldría recién en el ’83.