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Viuda e Hijas de Roque Enroll

Carolina amoníaco

Carolina está en la ronda de la mesa de la casa,
Carolina parlotea mientras ve pasar la brasa.
Muy gentiles los muchachos le ofrecieron de su gracia.
No, no quiero, me da tos y tengo asma.

Todos estaban copados y ella no entendía nada.
Carolina Amoníaco, estás desacoplada.
Ella bate superada “todas esas son pavadas.
No, trabajo, muchas gracias”.
Ay que cerca esta la brasa.

Es muy tarde, ya no hay bondis, son las dos de la mañana,
Carolina no te borres, colocate que no es nada.
Ella siente en la boca una sensación muy rara.
Yo no sé que me pasó, si di sólo dos pitadas.

Ya no es tarde es mañana, y ella habla, habla y habla,
esa chica está verde, se olvidó como se llama.
Ya no hay ronda, ya no hay brasa.
Tengo sed dame más agua.
Carolina Amoniaco, estás muy colocada.

Carolina Amoníaco.
Carolina Amoníaco.
Carolina Amoníaco.
Estás muy colocada.

Ya no es tarde es mañana, y ella habla, habla y habla,
esa chica está verde, se olvidó como se llama.
Ya no hay ronda, ya no hay brasa.
Tengo sed dame más agua.
Carolina Amoniaco, estás muy colocada.

Carolina Amoníaco.
Carolina Amoníaco.
Carolina Amoníaco.
Seguís desacoplada.
Seguís desacoplada.
Seguís desacoplada.
Seguís desacoplada.
Seguís desacoplada.