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Viuda e Hijas de Roque Enroll

El templo del azulejo

Este es un lugar perfecto,
la intimidad del azulejo.
Papá no me pidas la espuma,
mamá llevate los ruleros.

Tanto silencio me deforma,
mi acné refleja en el espejo.
Tanto vapor me nebuliza,
el agua me quema los sesos.

Mi mente va a mil
cuando estoy en este templo,
mi reino es aquí,
sudor, mimitos, agua y esfuerzo,
ya no golpeen que no voy a salir.

No se me ocurre ningún tema,
mi inspiración pide un enema.
Hay que largar lo que hay adentro,
pero sin provocar diarrea.

No importa qué curte mi viaje,
que estén por derribar la puerta,
mi repertorio sobrevive
aunque ellos tiran la cadena.

Mi mente va a mil
cuando estoy en este templo,
mi reino es aquí,
sudor, mimitos, agua y esfuerzo,
ya no golpeen que no voy a salir.

Mi mente va a mil
cuando estoy en este templo,
mi reino es aquí,
sudor, mimitos, agua y esfuerzo,
ya no golpeen que no voy a salir.
No voy a salir, no voy a salir.