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Viuda e Hijas de Roque Enroll

La silicona no perdona

La Lola se sentía muy caida,
la Lola no quería verse así,
la Lola se sentía casi en llantas
despues de haber pinchado por ahí.

Su flaccidez la estaba preocupando,
soñaba enfrentarse a un bisturí (que Freak!)
que la sacara al fín de su desgracia (displacia)
y que la inflara como un Zeppelin.

Por fín llegó ese día tan soñado,
la Lola entró al quirofano feliz,
la Lola se comió una silicona,
que en dos minutos la hizo revivir.

La Lola recobró su lozanía,
ahora que durita se la ve,
la Lola ya no envidia a sus amigas,
la Lola está pensando en ser vedette.
Desde aquella noche tan movida,
la Lola festejó con mucho alcohol.
fue a dar contra un colmillo muy filoso,
su silicona se la desinfló.

Así llegó ese día tan temido,
la Lola entró al quirófano otra vez,
la Lola vomitó su silicona,
hay Lola que blandita se te ve.

La Lola recobró su look caído,
ahora que pinchada se la ve,
la Lola ahora envidia a sus amigas,
la Lola está empezando a envejecer.