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Andrés Calamaro

Frío y barro (2º parte)

El opio no es el opio del pueblo,
no es opio, ni es del pueblo.

A veces, en días como esos,
me viene a la mente el deseo,
y fantaseo con una gota deslizándose
en el papel de metal.

Serán los estados reunidos en el pecho,
y es tirar manteca al techo, literal,
habría que estar más allá del bien y el mal,
y naufragarse.

Vomitar un poco
y dormitar con la cuchara que se cae
y te despierta para seguir.

Como el espectador de Sharlock Holmes.
Como el espectador de Sharlock Holmes.

El opio no es el opio del pueblo,
no es opio, ni es del pueblo.
El opio no es el opio del pueblo,
no es opio, ni es del pueblo.