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Segba

Mala suerte

Ya tengo mis zapatos de gamuza azul:
caminaré sobre las aguas.
Será un milagro lleno de electricidad,
van a quedarse sin palabras.

Pero nada termina bien,
casi siempre sale peor
lo que siempre sale mal.

Vendí mi alma para pagar la luz
donde se cruzan los caminos.
El comprador no la supo valorar
y la cambió por un Torino.

Pero nada termina bien,
casi siempre sale peor
lo que siempre sale mal.