Share

Alina Gandini vuelve a la composición con dos temas

La cantante y tecladista Alina Gandini lanzó "El rayo" y "El gato", dos nuevas canciones de estructuras opuestas que evidencian la ambivalencia entre la autoexigencia que afirma que la invade a la hora de sentarse a componer y los deseos de liberarse de ella para entregarse a un proceso creativo más fluido.

"Yo tengo un proceso de composición medio sufriente. Analizo cada acorde que pongo, cada palabra, el por qué. Eso aparece en `El rayo´. Pero cuando lo terminé sentí que estaba harta de mí misma y quise hacer todo lo contrario, un tema que tenga cuatro acordes, todo igual y con la primera letra que salga. Así apareció `El gato´. Me gustó sacarlos juntos porque son dos mundos distintos", expresó la artista en diálogo con Télam.

Precisamente, mientras que "El rayo" contiene una compleja armonía y una lírica bien calibrada, "El gato" conjuga una simple melodía de aires pop con una lúdica letra que, incluso, se permite algún escarceo humorístico.

Pero lejos de mostrar una contradicción interna, esta combinación dialoga de manera natural y permite el acceso a lo que la propia artista define como su "lado A y lado B".

La publicación en plataformas digitales de este EP, producido por Matías Mango; mezclado y masterizado por Eduardo Bergallo; y con arte de Max Rompo; supone también el regreso a la composición de Alina Gandini desde su experiencia en Ácida, el grupo que formó junto a Tweety González, que en 2005 lanzó "La vida real", su única placa.

"Hacía mucho tiempo que no componía, salvo cosas por encargos laborales. No lo hacía desde la época de Ácida, pero siempre sabiendo que tenía que hacerlo, como si tuviera un pajarito picándome la cabeza permanentemente", explicó la música, quien aceptó que, a modo de excusa, ese proceso lo fue relegando por otras actividades.

Hija de Gerardo Gandini, pianista, compositor, director de orquesta y una de las figuras más relevantes de la música contemporánea, Alina creció en medio de estudios clásicos de piano, hasta que a los 19 años fue convocada por Leo Masliah.

Cinco años después de ese debut profesional, pasó a formar parte de la banda de Fito Páez, luego de que el boom comercial de "El amor después del amor" proyectara al rosarino a nivel internacional.

Desde entonces, la artista recorrió un camino que incluye hitos como la experiencia de Ácida y un disco solista llamado "El rock en mi forma de ser", con invitados de la talla de Charly García, el propio Fito, Gustavo Cerati y Andrés Calamaro, entre otros.

En una entrevista con esta agencia, Alina Gandini dio detalles del proceso compositivo de sus dos nuevas canciones y reveló los debates internos que la atravesaron a lo largo de su vida artística, por el hecho de haber estado siempre rodeada de figuras musicales de peso.


Télam: Hizo referencia al largo tiempo que pasó desde que compuso algo que no fuera un encargo laboral y las excusas que ponía para dilatar la puesta en marcha de un proceso de ese tipo. ¿Cree que esto es producto de una autoexigencia por su cuna musical?
Alina Gandini. Sí, claro. Más autoexigencia que yo no sé quién puede tener. Yo siento todo el tiempo que tengo que hacer algo genial, si no van a pensar que soy la hija tarada de Gerardo. Pero empecé a entender que nunca voy a estar a su altura y empecé a liberarme. Igual no dejo de tomarme muy en serio lo de componer. Cada nota o cada palabra que pongo es una decisión.

T: ¿Su contacto con el mundo del rock no la ayudó a liberarse de ese lastre que traía de la formación académica?
AG: Puede ser pero también reforzó lo otro. Me pasaron las dos cosas, sobre todo con Fito, a quien veo componer a veces y veo cómo te lleva a jugar, a sacarle presión al momento. Pero también son figurones en mi vida. Son parte de mi educación, de la gente que siento que formó el mundo que soy. Son muy importantes en mi imaginario de próceres, entonces eso, a la vez, me presiona.

T: El toque humorístico en el inicio de la letra de "El gato" remite a Masliah. ¿Fue una especie de puesta en evidencia de la influencia que ejerció?
AG: La verdad que no lo sentí así en este caso aunque sí aprendí muchísimo con él. Otra veces sentí su influencia, pero no en este caso o, al menos, yo no lo noté. Quizás otros sí lo noten. Sí es cierto que aprendí una barbaridad con él y fue el primero que me subió a un escenario de verdad cuando tenía 19 años. Eso no me lo olvido.

T: Acorde a los tiempos que corren, ¿se viene un streaming para presentar estas canciones?
AG: Por un lado, me da vergüenza porque no me gusta estar sola, no me siento una virtuosa ni mucho menos. Por otra parte, sólo me dan ganas de tocar estas dos canciones, no tengo ganas de cantar canciones viejas porque siento que ya vencieron. Lo que quiero es que todo pase y pueda salir a tocar a los bares, que fue el principal motivo por el que grabé estas canciones.